MARTÍN DESCUBRE EL
CASTILLO
Martín es un niño curioso, alegre y divertido; su mirada serena, su cabello rubio y sus ojos grandes lo hacen ver como un personaje de las mil y una noches.
Para él,
no existen barreras entre su mundo y el de la fantasía.
Martín tiene ese don que lo hace diferente, no ha perdido la capacidad de maravillarse con las cosas, ama las nubes, el colorido de la naturaleza, el canto de los pájaros y el amanecer que le trae un nuevo día acompañado de muchas aventuras.
Tiene entre sus amigos algunos muy especiales: Las sílfides, los gnomos, las salamandras, las ondinas y las hadas. Entre ellos hay una amiga, la Luna, que ocupa un lugar privilegiado en su corazón, con ella
aprendió a
disfrutar el momento, a compartir sus cosas, a respirar profundo y además, ella es
la guardadora de sus grandes secretos; y en más de una ocasión ha llegado
el amanecer sin que hubieran terminado su charla.
El niño, en uno de sus viajes por el mundo de la fantasía, visitó un bosque llenos de pinos que entrecruzados iban formando cuevas misteriosas, el sonido de los pájaros, las chicharras y las cotorras se mezclaban con el vuelo de miles de mariposas que le daban al lugar un aire mágico.
El niño, en uno de sus viajes por el mundo de la fantasía, visitó un bosque llenos de pinos que entrecruzados iban formando cuevas misteriosas, el sonido de los pájaros, las chicharras y las cotorras se mezclaban con el vuelo de miles de mariposas que le daban al lugar un aire mágico.
Algo llamó la atención de Martín en el fondo del bosque, algo que no podía
ver con claridad, un impulso lo hizo avanzar, sus amigos le querían
impedir el paso, ellos sabían del hechicero malvado que encerraba y capturaba, a todo aquel que osara llegar
hasta allí.
Sin embargo el niño con la ayuda de la Luna, logro acercarse y ver
aquello que tanto llamaba su atención, era un castillo muy antiguo,
cuando Martín se estaba acercando le toco regresar ante la señal de
peligro que le había dado su amiga.
Martín regreso a su casa, no dejaba de pensar en el castillo, decidió esperar hasta
la noche para hablar con la Luna.
Cuando salió su amiga blanca, el niño se asomó a la ventana y la
llamó, ella bajo y lo saludo con el mismo cariño de siempre.
Martín apenas respondió sin dejarle opción de
seguir hablando le pregunto: Cuéntame que sabes del castillo y del
hechicero malvado?
La verdad se casi lo mismo que tú, pero también me ha picado
la curiosidad y
te prometo que voy a investigar un poco y te lo contare.
El niño emocionado abrazo a la Luna y le dijo: Yo sabía que tú me ibas a
ayudar, y sé también que vas a descifrar todo este misterio.
Martín, al día siguiente no se pudo concentrar, solo pensaba en su
encuentro con la Luna y en lo que ella le iba a decir, desde las cinco de la
tarde estaba en el umbral de la ventana y las horas se le hacían tan
largas, que llegó a pensar que el tiempo se había detenido.
De tanto esperar se quedó dormido; una voz lo despertó!:Hola pequeño, te
traigo muy buenas noticias!
El niño sobresaltado y con una sonrisa en los labios le
dijo: Cuéntamelo.
Tengo un plan que nos va a ayudar a descubrir todo este misterio, escucha
con atención:
La última noche de menguante, voy a bajar por ti para a ir al bosque
e intentar llegar hasta el castillo. Esa noche en especial es cuando
menos me extrañan.
El niño algo inquieto le dijo: Cuantas noches faltan?
Solo una semana, el tiempo justo para preparar todo lo que necesitamos
para esta aventura, en realidad no sabemos cómo puede terminar.
Ahora debo de marcharme, no puedo dejar esperando a los habitantes
del campo que necesitan mi luz, ni mucho menos a los
enamorados, que siempre me han encontrado como su fuente de inspiración.
Adiós amiga, le dijo Martín, te estaré esperando, tu sabes que
todo esto es muy importante para mí, en el fondo del corazón, siento que
alguien nos necesita.
Transcurrieron los siete días, Martín con mucho esmero hizo su equipaje; incluyó su herradura de la suerte, el talismán protector, la brújula, un suéter que le hizo su abuela que no permitía pasar el frío ni el calor y las galletas mágicas de su mamá que quitaban el hambre por ocho días.
La Luna por su parte, empacó la capa que la hacía invisible, una espada que
neutralizaba los rayos del sol para evitar se derritiera y
unos lentes que le permitían ver a través de las
paredes.
Ella llego muy puntual a la cita, el niño la estaba esperando en su ventana
con el morral en su espalda, ambos se veían un poco inquietos,
se saludaron y se agarraron de las manos , cerraron los ojos y
entraron al mundo de los sueños, único transporte conocido para llegar
hasta el mundo de la fantasía.
Cuando abrieron los ojos, estaban en el bosque, empezaron a caminar
tratando de descubrir el sendero para llegar hasta el castillo.
Todos los amigos de Martín salieron en su ayuda, las flores les señalaban
el camino e iban formando jardines multicolores llenos de fragancias deliciosas, las
nubes vigilaban al hechicero malvado que estaba ocupado bañándose en el río, los
gnomos, sílfides y ondinas
estaban preparados para poner obstáculos por si al hechicero le
daba por salir de su baño y dirigirse hacia el castillo.
La Luna levanto a Martín y le dijo: Mira hacia el este, el niño lo
hizo y gran sorpresa se llevó al descubrir el castillo.
Ambos corrieron como un par de guerreros que van decididos a librar la
batalla de su vida, llegaron hasta la puerta del castillo atravesaron el puente levadizo y se encontraron con una
torre recubierta por varias capas de musgo que tapaban el
ladrillo, parecía como si el lugar estuviera abandonado desde hacía
muchos años. Solo la sombra de una persona en la ventana más alta del lugar,
los hizo desistir de la idea de abandono.
La Luna tomo la iniciativa, abrió la puerta de la torre, se encontró con
unas escaleras muy empinadas en forma de caracol, tomó de la mano a Martín e
iniciaron el ascenso, el silencio era total, los latidos del corazón de la luna
se oían como un tambor, el niño para distraerse contaba los escalones, ya iba
en treinta y tres y no iban ni en la mitad de la escalera.
Con la respiración acelerada llegaron al final de la escalera, se
encontraron una puerta con siete cerraduras, Martín se empino y miró por el ojo de la cerradura más cercana al piso.
La Luna se puso los lentes que le permitía ver
a través de las paredes.
Ambos se quedaron mudos con lo que estaban viendo; se trataba de una
joven muy bella que estaba sentada en el piso con los ojos cerrados, de su
cabeza salían luces
en diferentes tonalidades que iban tomando diferentes formas, de su
cuerpo salían rayos de siete colores y alrededor de
todo su cuerpo se veía un halo blanco, casi transparente.
Estando en ese estado su cuerpo empezó a flotar, ella se mantenía
suspendida en el aire desafiando todas las leyes de la gravedad, su belleza era
tan sorprendente, que Martín rompió el silencio y exclamo: Puedes ver
lo que yo estoy viendo?
Shhh...Le respondió la Luna.
Pero ya era demasiado tarde, la joven cayó al piso asustada por las voces desconocidas, no entendía como alguien podía haber llegado hasta allí. Algo indecisa pregunto...quien anda ahí?
El miedo se apoderó de los aventureros, sus voces no les salían,
querían salir corriendo,
la joven al ver que nadie hablaba se asomó por una de las cerraduras y
dijo:
! Pero si es la Luna! eres una de mis compañeras en este encierro,
cada noche espero hasta que salgas y cuando te veo, sueño que estoy libre como tú.
Aunque nunca había hablado contigo, eres muy importante en mi
vida.
Cuéntame, cómo llegaste hasta aquí, nadie lo había logrado
antes, y dime a que vienes? Le preguntó a la Luna.
El niño asomó su cabeza que la tenía oculta detrás de su amiga
tratando de que la joven notara su presencia, y con mucha decisión dijo: Yo me llamo Martín y quiero ser tu amigo, la Luna
haciendo eco de lo dicho por su compañero de aventuras dijo:
Yo también.
! Quieren ser mis amigos! exclamo la joven muy sorprendida.
! Si queremos !
! No lo puedo creer !
Gracias, gracias, llevo muchos años sola, todos me temen, yo les puedo
jurar que nunca le he hecho daño a nadie. Unas lágrimas rodaron por sus
mejillas por la emoción de poder contar con amigos tan especiales
como ellos.
Cuéntanos, cómo te llamas y ábrenos la puerta que
te queremos dar un abrazo para sellar la amistad, que acabamos de iniciar.
Dijo Martín.
Me llamo Abril, todos me
conocen como la niña de la luz blanca, la puerta no la puedo abrir, porque un hechicero llamado
Babasá me tiene encerrada en la torre hace varios años, porque no me he querido
casar con él.
Y por qué se quiere casar contigo?
Porque soy una de las pocas niñas que poseen la luz blanca, y además soy la única princesa, si
el hechicero se logra casar conmigo su
poder se vuelve tan fuerte, que ya nadie lo podría vencer.
El guarda la esperanza, continuo Abril, que algún día acepte
casarme con él y esa es la razón por la que me mantiene encerrada, además
le dice a todos que yo soy un ser despiadado y abominable, con
el solo propósito de alejar a los curiosos y que nadie llegue
hasta aquí.
Nosotros creemos todo lo que nos
estas contando, pero además queremos saber cómo te podemos sacar
de aquí?
Solo me puede liberar, aquel que encuentre
las siete llaves que abren las cerraduras de la puerta, cada una está en un
mundo diferente, escondida y protegida por los amigos del hechicero.
Pero al menos dinos por dónde empezar? replico la Luna.
En primer lugar tienen que ir al mundo de los acertijos y buscar
al príncipe de las respuestas, el conoce la solución a todos los
acertijos que existen en el universo.
Cada acertijo les va a dar la clave para encontrar los siete mundos y en
ellos estarán las siete llaves. El señor de las respuestas solo les puede
dar un acertijo a la vez y cuando compruebe que la llave que encontraron si es
la que abre la cerradura de la torre, les dará el siguiente hasta que logren
encontrar las siete llaves.
Pero es muy probable que el hechicero no
conforme con la liberación y tengan que enfrentarlo antes de liberar a la
niña de la luz blanca.
Martín un poco ansioso le preguntó a Abril:
Y como llegaremos al mundo de los acertijos?
Pienso que lo mejor es que le pregunten a todos los habitantes de este
lugar como llegar al bosque de los siete colores, por ser un sitio mágico, no se puede localizar
con brújula y una vez que lo encuentren,
busquen en los copos de los árboles al gnomo del gorro dorado, él
tiene en su poder el mapa para llegar hasta el mundo de los acertijos.
Quiero darles una última recomendación, antes de iniciar la búsqueda,
compren unos presentes para el Gnomo, ellos son muy agradecidos y estoy
segura les va a ayudar.
Abril notó que la Luna estaba muy preocupada y le preguntó: Qué te pasa?
La verdad me preocupa mi larga ausencia, tu sabes que las noches necesitan
mi presencia, pero yo te quiero ayudar y no sé qué hacer?
No te preocupes, recuerda que yo soy poseedora de la luz blanca y puedo
poner una Luna sustituta por el tiempo necesario, te aseguro que nadie va a
notar la diferencia.
Que piensas amiga? Le preguntó Martín.
Lo mejor que podemos hacer es partir ahora mismo, así regresaremos más
pronto con las siete llaves, libraremos la batalla final con el
hechicero y podremos celebrar juntos la liberación de nuestra
amiga.
Ambas tomaron el camino desconocido y la niña de la luz blanca estuvo
asomada a la ventana hasta que se perdieron de vista.
EN BUSCA DEL GNOMO DORADO
Los aventureros se sentaron en la cima de una montaña a descansar y ver el atardecer, la Luna por su parte se quería cerciorar de que su sustituta lo estuviera haciendo bien; todo estaba en orden hasta ella misma noto la diferencia.
Martín con un tono preocupado dijo: y que le vamos a comprar al gnomo?
La Luna respondió: yo se muchas cosas sobre los gnomos te las voy a contar y con base a esto podemos decidir que le vamos a llevar, aclaro la voz y continuo: son obsesivos con la limpieza, sus casas son impecables ponen cada cosa en su sitio, parece como si en ellas no viviera nadie, son muy vanidosos, siempre cuidan su aspecto y se visten muy bien , el chisme es otra característica, se le puede ver
La Luna respondió: yo se muchas cosas sobre los gnomos te las voy a contar y con base a esto podemos decidir que le vamos a llevar, aclaro la voz y continuo: son obsesivos con la limpieza, sus casas son impecables ponen cada cosa en su sitio, parece como si en ellas no viviera nadie, son muy vanidosos, siempre cuidan su aspecto y se visten muy bien , el chisme es otra característica, se le puede ver
escondidos en cualquier ranura o
hueco para poder oír las historias de
los demás y son unos músicos como pocos, tienen
un oído tan agudo que pueden tocar cualquier instrumento.
Lo único que se me ocurrió respondió
Martín es que le llevemos
varios regalos, libros de aventuras que despierten su
curiosidad, artículos para el aseo, un violín y un espejo.
Apoyo tu idea, dijo la Luna, vamos de compras para poder iniciar
la búsqueda del gnomo.
Una vez que terminaron de escoger los regalos regresaron al punto de inicio
y sus amigos los guiaron a través de montañas, lagos, bosques
mares hasta que llegaron a una isla muy colorida en el Pacifico,
formada por siete bosques y cada uno de ellos tenía uno de los colores
del arco iris, ellas comprendieron porque al bosque lo llamaban el de los siete colores.
Bueno y ahora que llegamos al lugar, me voy a poner la capa invisible, para
iniciar la búsqueda del gnomo, y de esta forma nadie se va
a confundir viendo dos Lunas, dijo la amiga blanca, y yo contesto Martín, me
voy a subir a cada copo de los árboles hasta encontrarlo.
Se pasaron todo el día buscando al gnomo sin lograrlo, desanimados se
sentaron a pensar en alternativas para conseguir su objetivo, de pronto la
Luna suspiro y dijo: Algo muy importante se me había olvidado y
es que los gnomos tienen el poder de esconderse y no permiten que nadie los
encuentre.
Bueno y que podemos hacer? dijo el niño con un tono inseguro.
Te voy a dar uno de mis secretos más guardados, cuando tú tengas un
problema y no lo puedas resolver intenta darle un giro de 360 grados, me explico:
nosotros queremos encontrar al gnomo y no lo hemos logrado, porque no
intentamos que el gnomo nos quiera encontrar a nosotros.
Ya te estoy entendiendo amiga, debemos de llamar su atención, aprovechando
que son tan curiosos, saquemos los regalos que le
hemos traído a lo mejor así se deja ver.
Sin perder tiempo el par de aventureros sacaron los regalos sin
lograr llamar la atención del gnomo, Martín por ultimo saco el espejo,
se asustó al ver su propia cara de desconsuelo, estaba muy entretenido
mirándose cuando oyó una voz que por su
tono parecía ser de alguien muy pequeño que le decía: Oye
tienen cosas muy interesantes en sus bolsas, he venido a saludarlos y a
darles la bienvenida al bosque de los siete colores, en el cual yo el gnomo del gorro dorado, soy el único dueño y señor.
Gracias, contestaron la Luna y Martín muy emocionados.
La Luna tomo la vocería y dijo: todo lo que tú ves son regalos
que te hemos traído, Abril nos
contó que tu vivías aquí, queríamos conocerte y visitar el
lugar, todos hablan de él por su belleza, pero nosotros pensamos que no hay
palabras suficientes para describirlo.
El gnomo emocionado por las palabras de los visitantes les dijo, yo les
recibo los regalos, pero con la condición de que
ustedes me pidan un favor, nuestra costumbre es agradecer la gentileza
de la gente haciendo algo por ellas.
Lo único que necesitamos es que nos digas como encontrar el mundo
de los acertijos, es muy importante llegar al lugar para poder encontrar las claves que nos van a permitir llegar a los siete mundos
en donde están escondidas las llaves que abren la celda para liberar a la
niña de la luz blanca.
No se preocupen amigos, yo les voy a dar el mapa que les va ayudar a llegar
hasta el lugar.
La Luna y Martín, abrazaron al gnomo, los tres estaban muy felices,
los aventureros por el mapa y el gnomo por sus regalos, los tres quedaron
comprometidos en reunirse de nuevo para celebrar la liberación
de Abril.
El gnomo dorado se subió al copo más alto
que encontró en el bosque, para poder ver como se alejaban sus
amigos.
HACIA EL PAÍS DE
LOS ACERTIJOS
Martín y la luna se sentaron bajo la sombra de un
frondoso árbol para estudiar el mapa, la
ruta se veía
sencilla sin enigmas para descifrar, solo era cuestión
de seguir las instrucciones.
Como la aventura apenas se iniciaba, a nuestros amigos
todo se les hacía muy divertido, pero a medida que iban transcurriendo los días
y no lograban encontrar el camino, los ánimos se iban perdiendo, al décimo día
se hallaban en el polo norte, sin lograr encontrar la puerta que les permitiría entrar al mundo
de los acertijos; entonces optaron por
descansar en una especie de banca natural formada por helechos y rocas.
Martín para disipar su aburrimiento empezó a brincar
en el piso, algo llamó su atención, cuando pisaba en un punto se escuchaba un ruido seco, pero en otro
lugar, se oía con eco.
La luna que lo estaba observando le dijo: lo que pasa
es que debajo hay un vacío, y es por eso que escuchas
el eco.
Martín brincaba con más fuerza, sin que la Luna
pudiera hacer algo al respecto, llego el momento en el cual la tierra se tragó
al niño y desapareció de la vista de su compañera de aventuras.
La luna salió al rescate y sorprendida vio como Martín había caído en un camino que se abría dentro de la tierra y que a escasos diez
metros daba una curva tan pronunciada que era imposible ver más allá del lugar.
Tomadas de las manos, decidieron seguir el camino que habían descubierto. En este lugar no existían sombras, se sentía un olor a musgo, el camino tenía múltiples ramificaciones, con pasadizos espaciosos, algunos tenían unas compuertas abiertas y otras cerradas, las paredes se formaban con piedras preciosas y semipreciosas, y el brillo de estas producía luces que permitían ver todo lo que se hallaba en el lugar.
Tomadas de las manos, decidieron seguir el camino que habían descubierto. En este lugar no existían sombras, se sentía un olor a musgo, el camino tenía múltiples ramificaciones, con pasadizos espaciosos, algunos tenían unas compuertas abiertas y otras cerradas, las paredes se formaban con piedras preciosas y semipreciosas, y el brillo de estas producía luces que permitían ver todo lo que se hallaba en el lugar.
El niño pregunto: ¿Por qué aquí se ve todo de color
verde? No, contestó la Luna yo lo veo de
color blanco, y ambos se quedaron un buen rato discutiendo si se veía verde o blanco, hasta que
Martín dijo: Ya todo lo veo de color rojo, no entiendo nada!
¿Cuéntame, te sientes enojado? Le preguntó la Luna.
Si un poco le respondió, lo que pasa es que eres muy
terca.
Gracias a tu enojo pequeño, he logrado entender que
nos encontramos en el centro de la tierra, aquí las cosas se ven del color de
los sentimientos del que las mira, tu veías todo verde porque ves las cosas
desde el amor, yo las veo blancas por la luz que poseo, pero en el momento en
el que te enojaste las viste de color rojo, que es el color de las pasiones.
Después de recorrer varios pasadizos llegaron a un
gran salón lleno de computadoras, en ellas se encontraban los datos de los
cambios climáticos, los movimientos telúricos, los nombres y localización de
ríos, volcanes, civilizaciones, países y cadenas montañosas, en fin allí se
encontraba toda la historia de la tierra.
Martín por qué no le preguntas a una de esas máquinas
en donde se encuentra el mundo de los acertijos y el príncipe de las
respuestas. Dijo la Luna.
El niño se metió en la computadora y cuando hizo la
pregunta le respondió: Para llegar a ese mundo deben de ir vestidos con la luz verde del amor, seguir el camino de los pasadizos y solo
recorrer los números impares y al llegar al número diecisiete se deben de
esconder en el mundo invisible hasta que logren ver entrar a un señor enigma y
ver como traspasa el umbral del pasadizo que lo
lleva hasta el mundo de los acertijos.
Los aventureros recorrieron uno a uno los pasadizos
impares, la belleza del lugar era marcada por los visos de las piedras y las
diferentes especies de musgos y helechos.
Al llegar al pasadizo diecisiete, la Luna saco su capa
invisible y se metió en ella con Martín, esperaron
durante cinco horas sin que pasara nada.
Al fin apareció el señor Enigma, era un hombre bajo,
con su bigote y su barba formaba un signo de interrogación, sus ojos eran de
color violeta y con su vestimenta en colores muy fuertes lograba no pasar
desapercibido.
Se situó en el
centro del salón y se encendió una pantalla en la cual se podía leer un
acertijo:
Logro traspasar
todo sin dañar,
Soy muy veloz y
fácil de encontrar.
Piénsalo con
calma y la respuesta hallaras.
Nuestro enigmático personaje, se rasco en varias oportunidades su barba, cerraba sus ojos tratando de encontrar dentro de su cabeza la respuesta que necesitaba para atravesar el umbral, después de titubear se decidió y exclamo: El viento.
Se oyó una voz que dijo: Siempre habrá otra
oportunidad, nuestro amigo entendió que había fallado y se retiró del lugar sin
asomo de decepción pues sabía que en ocho días podía intentarlo de nuevo.
Luego apareció otro señor enigma, este se distinguía
por su gorro en forma de incógnita, su
mirada parecía perdida en el infinito, movía
la cabeza de un lado para el otro como si esto le ayudara a pensar.
Muy seguro de su respuesta dijo la Luz, tan pronto
pronuncio la respuesta encima de su cabeza, apareció
un halo de luz que lo envolvió y se lo llevo de allí desapareciendo ante las
miradas asombradas de Martín y la Luna.
El niño muy emocionado le dijo a la Luna: ¡Lo
intentamos!
Ten paciencia pequeño, es prudente observar por más
tiempo.
Pero si ya lo sabemos todo, respondió Martín.
No todo, no sabemos si hay un tiempo límite para
responder, si pueden entrar personas diferentes a los señores enigmas y lo más importante, no
sabemos si la gente puede regresar.
Martín levanto sus brazos y con tono apagado
respondió, está bien observaremos por más tiempo.
Se pasaron ocho días escondidos debajo de la capa
observando todo lo que allí pasaba, para poder intentar pasar a ese otro mundo
se debían de parar en el centro del salón debajo de una estrella grabada y a
este mismo punto regresaban todos los viajeros vieron personajes de diferentes razas y civilizaciones y todos regresaban con caras
muy felices, aquellos que no lograban descifrar el acertijo lo podía intentar
todas las veces que quisieran, con
intervalos de ocho días.
Martín un poco tímido le dijo a su amiga:¿ Ahora si lo
podemos intentar?
Si, ya estamos preparados.
Se quitaron la capa, se pararon juntos en el centro
del salón debajo de la estrella y vieron aparecer el acertijo en la pantalla.
Sentimiento que aprisiona.
A muchos no deja avanzar.
Todo aquel que lo sigue,
casi siempre le va mal.
Martín y la Luna discutieron sobre el acertijo y no se
pusieron de acuerdo, el uno pensaba que era la envidia y el otro que era el
odio, la impaciencia de Martín lo hizo gritar: Envidia.
La pantalla desapareció y ambos entendieron que habían
fallado y que lo tendrían que intentar en ocho días.
Esos ocho días se la pasaron en los computadores
leyendo acertijos cuando se sintieron preparados regresaron al pasadizo
diecisiete a intentarlo de nuevo y se ubicaron de nuevo en el centro del salón
y poco asombradas vieron aparecer de nuevo el mismo acertijo.
La Luna con un tono firme le dijo al niño:! Espero que
esta vez tu impaciencia no nos haga pasar una mala jugada!
Eres brillante,
compañera, como no lo había descubierto antes, ese sentimiento del acertijo es
la impaciencia, por su culpa yo perdí la oportunidad de
haber encontrado al señor de las respuestas hace ocho días.
Esta vez tienes toda la razón, y al unísono
exclamaron! Impaciencia!
De inmediato la luz los envolvió y los transporto por
umbrales de luz hasta llevarlos a un
palacio lleno de personas buscando en libros, papiros antiguos, nadie miraba
para ningún sitio, cada uno estaba en lo suyo y todo el que llegaba allí se
sentía ignorado.
Los aventureros recorrieron todo el lugar en busca del
señor de las respuestas, pero todos estaban tan ocupados que nadie les
respondía, por su experiencia anterior decidieron observar todo lo que estaba
pasando y vieron como todos los que encontraban respuestas se las llevaban a un
personaje de traje azul, capa verde y con una corona tan mal cuidada que su
brillo apenas se dejaba ver, este personaje tomaba todas las respuestas y las
guardaba en unos baúles que eran
cuidados por unos pequeños
hombres armados
con espadas de rayos bloqueadores que impedían el movimiento de todo aquel que osara llegar hasta allí para robar
información.
Hablemos con el Príncipe de las respuestas, mi
intuición me dice que es el señor del traje azul, dijo la Luna.
Martín se adelantó y dijo: Príncipe de las Respuestas
te presentamos nuestro respeto y admiración.
Admiración la mía, de verte por aquí sin tus padres,
tu deberías estar jugando con carritos en tu casa. Contesto el Príncipe.
A mí me gusta jugar a los sueños y entrar al mundo de
la fantasía y me gusta ayudarles a los demás. Respondió el niño.
Príncipe, Martín es diferente, pero tiene una de las
características más importantes de los niños y es su capacidad de sorprenderse
con las pequeñas cosas; perdona si hemos interrumpido tu trabajo, la verdad
necesitamos tu ayuda para poder liberar a la niña de la luz blanca. Dijo la Luna.
Sé muy bien de quien me estás hablando, la verdad ya
había perdido la esperanza de que alguien le fuera
a ayudar, me alegra saber que ustedes lo van a intentar,
pero de una vez les cuento que lo que se les espera no es fácil.
Ahora dinos como lograremos hallar las llaves que
abren las siete cerraduras para liberar a la niña de la luz blanca?
Cada llave está en un mundo diferente, para conocer
cada mundo deben de venir hasta aquí para que yo les entregue un acertijo, este
les dará la clave para saber a qué mundo deben de ir, y cuando lleguen al lugar
deben de buscar la llave, cuando la encuentren deben de regresar dejar la llave
en mi poder que aquí está el ejército de
los cuidadores se va encargar de
custodiarla y yo a su vez les voy a dar otro acertijo que los ira llevando a
cada uno de los siete mundo en donde están ocultas las llaves hasta que las
encuentren todas y puedan ir al rescate pero les aseguro que el hechicero los
va estar esperando para evitar que logren liberar a la niña de la luz blanca.
Y ahora les voy a dar el primer acertijo:
Cuando ella corre
Es difícil detener,
sin sabor, olor y color
todos la quieren tener.
Les voy a dar una última pista, si van al valle de la
esperanza y observan con atención lo que allí ocurre,
van a encontrar la respuesta.
Martín y la Luna hicieron el ademan de despedirse,
pero el príncipe les respondió con una carcajada
que se oyó en cada rincón del palacio, no sean ingenuos, recuerden que van a
tener que regresar en más de una ocasión.
Sin perder más tiempo las aventureras partieron hacia
el valle de la esperanza.
EL PRIMER MUNDO
Arribar hasta el mundo de la esperanza fue muy fácil,
todos conocían el lugar en donde estaba el río de los siete colores.
Se encontraron ante un lugar lleno de contrastes, se
podía ver la gama completa de los verdes, la naturaleza era exuberante, los
helechos parecían árboles, las plantas eran tan llenas de flores que apenas se
podían ver sus follajes.
Martín y la Luna observaban todo con esa sensibilidad
que los caracterizaba, sus miradas se extasiaban con el colorido de las flores,
vibraban con el olor fresco y húmedo del lugar y sentían como si ellos formaran
parte de todo este paraíso.
A pesar de que llevaban tres días observando todo lo
que pasaba en el mundo de la esperanza, no lograban descifrar a que mundo
tenían que ir.
Martín ya se mostraba impaciente y la Luna
preocupada porque la aventura iba a ser
más larga de lo que ella se imaginaba.
Llego el amanecer del día cuarto, el niño no tenía ánimos de levantarse, pero algo le cayó en su cabeza, era una gota de agua que se deslizaba por una enorme hoja en forma de tobogán, apenas hizo el quite, vio como continuaban cayendo una tras otra hasta formar un hilo de agua.
Llego el amanecer del día cuarto, el niño no tenía ánimos de levantarse, pero algo le cayó en su cabeza, era una gota de agua que se deslizaba por una enorme hoja en forma de tobogán, apenas hizo el quite, vio como continuaban cayendo una tras otra hasta formar un hilo de agua.
En ese momento llego La Luna y le pregunto a Martín:
Que estas mirando?
Él le respondió mira esas gotas de agua que caen desde la hoja gigantesca, mi corazón me dice que ellas son la que nos van a dar la clave para descubrir a que mundo debemos de ir.
Él le respondió mira esas gotas de agua que caen desde la hoja gigantesca, mi corazón me dice que ellas son la que nos van a dar la clave para descubrir a que mundo debemos de ir.
Miremos si el agua es la respuesta: El agua corre, no
tiene olor ni sabor, pero es verdad que todos la quieren probar.
Si, estas en lo cierto amigo, nada ocurre por azar en
esta vida, esas gotas que interrumpieron tu sueño, son las que nos van a llevar
hasta el mundo del agua.
Y ahora que debemos de hacer, preguntó Martín?
Pienso que lo mejor es seguir su recorrido. Respondió
la Luna.
Cada gota que caía al prado, se unía a las demás
formando un hilo de agua que penetraba a la tierra, en su camino iba cogiendo fuerza hasta formar una
quebrada de regular tamaño y esta a su vez, desembocaba en el río de los siete
colores, que atravesaba todo el valle.Los aventureros empezaron muy entusiasmados a recorrer
el río, Martín corría por toda la orilla y la Luna desde envuelta en su capa
invisible, buscando en el lecho del río la llave.
Caminaron por una semana sin ningún resultado, empezaron
a dudar de que el agua era el mundo al que debían de ir, pero la Luna con su
gran experiencia sabía que todo pasa por alguna razón y se consolaba pensando
que a lo mejor les estaban dando una lección de paciencia, para poder resistir
todas las pruebas que iban a tener que superar durante el viaje.
Pero al pasar otros ocho días, las dudas volvieron y
ellos estaban convencidos que habían tomado el camino equivocado, hasta que se
encontraron una enorme roca que le
impedía el paso al niño, este intento rodearla, pero la roca se movía para
impedirlo, cuando Martín se dio por vencido, la Luna lo levanto y lo descargo
al otro lado de la roca.
Pero esta empujo al niño y lo hizo caer al agua y muy
enojada les dijo: Yo soy la guardiana del río, mi única misión es impedir el paso hacia la cascada
traicionera, porque nadie se ha podido salvar de sus garras.
Con la clama que caracterizaba a la luna le dijo:
Déjanos pasar, yo te prometo que cuidare a mi amigo para que no loe pase nada.
No es posible, respondió la roca muy enojada.
La Luna se acercó al oído de Martín y le dijo: Creo
que vamos por buen camino, es muy buena señal que no nos deje pasar, pienso que
está ocultando algo.
La roca por su parte los miraba con desconfianza.
Los aventureros hicieron un plan, empezaron a colocar
piedras en forma de pirámide en el lecho del río formando una gran presa,
trabajaron durante dos días sin descansar, la roca las vigilaba con sigilo,
ellas no hablaban para que su cuidandera no supiera que estaban tramando, en la
base de la pirámide pusieron una piedra enorme y en su base amarraron una
cuerda, cuando ya nuestros amigos habían terminado la obra de ingeniería se
retiraron del lugar y escondidos detrás de un árbol empezaron a halar la cuerda
hasta lograr derribar la pirámide, el ruido de las piedras al caer y su fuerza hicieron reventar el
agua en todas direcciones cubriendo la roca.
En ese momento la Luna tomo a Martín y lo escondió en
su capa y lo llevo lejos del lugar, río abajo logrando así continuar su camino.
En este tramo el río era cristalino, de lento caudal,
se podía ver el fondo sin dificultad, los peces nadaban sin prisa, daba la
sensación de que allí el tiempo no importaba.
Todo esto es muy extraño dijo Martín.
Estoy de acuerdo respondió la Luna.
Continuaron el camino en esa paz que les generaba
desconfianza, hasta que llegaron a una curva muy pronunciada en donde fueron recibidos por una lluvia
cuyas gotas eran de un tamaño tan grande, que con una sola de ellas bastaba para
mojar al par de aventureros.
La fuerza de la lluvia les impedía caminar, el frío les impregnaba sus cuerpos, la ropa en vez de protegerlos les pesaba, su voces
no les salían y la fatiga los doblegaba.
Lucharon contra la lluvia, el frío y el cansancio durante
tres días, pero sus fuerzas se perdían poco a poco, ya nada les importaba, estaban vencidos y
cayeron al piso.
Martín se desplomo sobre su talismán de la buena
suerte y con su último aliento lo froto, como le había recomendado su mamá en
caso de un apuro.
Mientras los aventureros dormían, del centro del
talismán empezó a salir un rayo azul, que lograba evaporar una a una las gotas
de lluvia, mientras tanto la Luna y Martín continuaban durmiendo, hasta el día
siguiente que un hambre voraz los
despertó.
Se sorprendieron al comprobar que ya no había lluvia, frío ni cansancio, todo lo contrario el sol los abrazaba como si los estuviera
protegiendo, encontraron frutas en los árboles que comieron hasta saciar su
hambre.
Cuando se recuperaron reiniciaron su marcha, a medida
que avanzaban la topografía iba cambiando, aparecían a cada lado del río unos
riscos que hacían de la travesía una aventura muy peligrosa, la Luna entonces
decidió convertirse en balsa, para poder transportar a Martín sin que corriera
ningún peligro.
El niño se sentó en el centro de la balsa, estiro su cuello como si fuera una garza, estaba muy orgulloso
de poder contar con una amiga que se pudiera convertir en balsa para
protegerlo.
Ambas estaban distraídas disfrutando del viaje, cuando
escucharon un ruido sordo y amenazador y a
medida que avanzaban se sentía más fuerte.
Que será ese ruido? Pregunto Martín
No te asuste, recuerda que la roca nos habló de la
cascada, pero yo te voy a agarrar tan fuerte como si llevaras puesto un
cinturón de seguridad.
En este lugar el río era profundo, los riscos cada vez
más altos, hacían imposible llegar hasta la orilla, el caudal aumentaba
vertiginosamente, Martín cerro los ojos, no quería ver nada, la fuerza de la
cascada que los atraía sin que pudieran hacer nada lo atemorizaba, en segundos
el agua los envolvió, se sintieron lanzados al vacío sintiendo toda la fuerza
de la gravedad, la caída no parecía tener fin´.
La Luna abrió
sus ojos no se quería perder nada de lo que estaba sucediendo, en la mitad
de la cascada
vio escondido un cofre en una roca, ella quiso
mostrárselo al niño pero el agua le impidió abrir su boca.
El impuso que traían las hizo hundir varios metros en el río, la Luna hizo su mejor esfuerzo para salir
pronto a la superficie, solo pensaba en el bienestar de su amigo.
Emocionada le empezó a gritar: Martín, Martín viste el
cofre que estaba oculto detrás de la cascada, pero este no le contestaba, por
más que le gritaba no le contestaba.
Atormentada la Luna se sentó a llorar, le atormentaba
el pensar que no había sido capaz de proteger a su amigo como se lo había
prometido.
El sol conmovido por la situación se acercó a la Luna
y le dijo: No llores, ve en busca del cofre que yo cuidare del niño y le voy a
ayudar para que recupere la conciencia.
La Luna confiaba plenamente en el Sol, conocía de su
gran poder y por eso regreso en busca
del cofre; pero cuando trato de alcanzarla se encontró con una gruesa pared que
le impedía tomarlo.
Por más que trato de romper la capa no lo pudo hacer,
ella era tan fría que no afectaba en nada la barrera.
El sol estaba observando todo lo que estaba pasando
y salió en la ayuda del personaje blanco, desde el
lugar en donde estaba cuidando a Martín le envió uno de sus rayos a la Luna y esta lo utilizo para
derretir la capa de hielo, en ese momento la roca que sostenía el cofre empezó
a moverse fuertemente para que el cofre cayera en el río y evitar que cayera
en las manos de la Luna, pero ella con gran destreza la alcanzo en el aire, luego salió corriendo quería ver como se
encontraba Martín.
El niño estaba sentado en una piedra preguntándose qué
había pasado.
La Luna al verlo tan bien se alegró muchísimo y le
entrego el cofre y le dijo:!Ábrelo, ábrelo!
La curiosidad propia de los niños hizo que lo abriera,
allí estaba la llave, la Luna grito tan fuerte que asusto al sol y luego los
tres se abrazaron, y celebraron hasta altas horas de la noche.
Al día siguiente agradecidos se despidieron del sol y
salieron muy felices a buscar al
príncipe de las
respuesta para descifrar el segundo acertijo, el
hallazgo de la primera llave les había dado el coraje para continuar la
búsqueda.
EL SEGUNDO MUNDO
El príncipe de las respuestas con solo verles las
caras
a los aventureros, comprendió que habían logrado
encontrar la llave.
Mis queridos amigos, en la vida siempre los frutos son
proporcionales a nuestros esfuerzos, mi intuición
Me dice que vienen para dejar la llave bajo custodia y
por el segundo acertijo.
Si contestaron a coro, y el niño continuo, pero además
te queremos contar como lo logramos.
El príncipe mando a preparar platos tan exquisitos,
que no paraban de comer y hablar, así se pasaron toda la noche y el día
siguiente.
Antes de irse a dormir la Luna le dijo al Príncipe: Ya
ha llegado la hora de que nos hables del segundo
acertijo.
Como al príncipe de las respuestas le encantaba ser
El protagonista, cogió un libro, lo abrió y con aire
ceremonioso empezó a leer el acertijo que las llevaría hasta el segundo mundo.
¡Es como un mar,
pero sin agua,
si no lo conoces,
te puedes
perder.
Guiñando un ojo con coquetería la Luna le dijo al
príncipe: ¡no te olvides de darnos una pista para iniciar la búsqueda!
Me gusta mucho
que estés coqueteando conmigo pero de todas
formas mi único afán es ayudarles y les iba dar la pista presten
atención: en este lugar no hay lugar
para los árboles frondosos, ni para las
flores, la fortaleza siempre debe de viajar con ustedes para lograr encontrar
esta llave.
Martín y la Luna iniciaron esta nueva búsqueda con
mucho entusiasmo, e iniciaron su camino con el
propósito de atravesar todas las zonas fértiles, aun
no tenían muy claro si irían a buscar la llave en uno de los polos o en el
desierto.
Pasaron por valles de diferentes dimensiones, en donde los ríos eran los protagonistas por su belleza, por cadenas montañosas en los cuales se podían ver la gama de verdes completa y volcanes que con su imponencia inspiraban el respeto de todo el que los veía, se adentraron en bosques espesos, húmedos y llenos de olores que refrescaban a todo aquel que los visitara, bordearon zonas costeras disfrutando de los baños en el mar y de amaneceres que parecían poemas por su belleza.
Pasaron por valles de diferentes dimensiones, en donde los ríos eran los protagonistas por su belleza, por cadenas montañosas en los cuales se podían ver la gama de verdes completa y volcanes que con su imponencia inspiraban el respeto de todo el que los veía, se adentraron en bosques espesos, húmedos y llenos de olores que refrescaban a todo aquel que los visitara, bordearon zonas costeras disfrutando de los baños en el mar y de amaneceres que parecían poemas por su belleza.
Al pasar varias semanas, sin encontrar una
respuesta Martín se sintió tan cansado
que pensó que era incapaz de continuar la marcha y le dijo a la Luna: estoy
sintiendo el peso de cada paso como si fuera
una tortuga atravesando toda una ciudad.
La Luna le respondió, vamos a hacer una cosa, tú vas a
descansar en un sitio seguro yo mientras
tanto
voy a subir oculta en mi capa y continuare la búsqueda mientras te
recuperas.
Martín descanso dos días, cuando se recuperó empezó a
caminar de un lado para el otro buscando a la Luna, ya se había arrepentido de
haberla dejado ir sola.
Al tercer día apareció la Luna con una cara de tragedia, su
único propósito era hacerle una broma a
su compañero de aventuras.
Martín sintió que el poco optimismo que circulaba por
sus venas se le escapaba, con una voz baja y temblorosa dijo: ¿Y ahora que
vamos a hacer?
¡Con una carcajada, la Luna le dijo ya tengo una
corazonada, estoy casi convencida que es la respuesta al
acertijo, muy cerca de aquí hay un desierto y por lo general después de las
tierras fértiles se encuentran los desiertos, poco a poco van desapareciendo los árboles y las
flores, yo te propongo que lo intentemos.
Martín más confundido dijo: ¿cómo vamos a
encontrar una llave en medio del desierto?
¡Cálmate, cálmate, le respondió su amiga algo enojada,
no olvides que ya encontramos una llave en el mundo del agua y es el elemento más abundante en nuestro
planeta.
Está bien, pero no te enojes, yo seguiré a tu lado
pase lo que pase, hasta lograr liberar a la niña de la luz blanca, las mejillas
de Martín estaban sonrojadas
Por la vergüenza.
Antes de partir para el desierto consiguieron una
buena provisión de agua, gafas y sombrilla para el sol, comida para tres meses
y un camello para que los transportara.
Caminaron sin parar durante cinco días, la niña iba en
la joroba del camello, con su sombrilla abierta y sus lentes puestos, la Luna
los seguía a solo unos metros de altura. No paraban de hablar, la Luna hablaba
de temas celestes, el camello del desierto y Martín de su mundo de la fantasía.
En el día once fueron atacados por la una llamarada
que aprecio de la nada, una de sus chispas ataco la sombrilla y esta ardió en
cuestión de segundos, pero ellos continuaron su camino, entonces el calor se
encargó de atacarlos y una oleada envolvió a Martín
de tal forma que el niño perdió el sentido y se
desmadejo en la joroba del camello.
La Luna se enfrentó al calor y dijo: no te olvides que
Que yo soy un ser frío y poseo unos rayos en mi poder
que logra congelar todo lo que toca y
además no te da vergüenza atacar a mi amigo que tan solo es un niño.
El calor se fue sin protestar, la Luna solo se quedó
pensando si había sentido vergüenza por
atacar a un pequeño miedo a ser
congelado.
Apenas se había recuperado Martín de su desmayo cuando
llego envuelta en un huracán arena con el solo propósito de atacar a la
caravana, ella era inclemente, se les metía por todo el cuerpo, les impedí ver
el camino y los golpeaba con mucha fuerza.
La Luna estaba decidida a sacar su capa pero la arena la agredía con más fuerza impidiéndole el
movimiento y Martín trataba de sacar su talismán de la buena suerte pero corría
la misma suerte.
El camello llevado por un impulso salvador recibió a
la arena con un chorro de agua y esta perdió todo su poder y cayó al piso.
Por fin había llegado la calma, los tres decidieron
descansar y dormir un poco, pero el sueño de los aventureros fue interrumpido
por un silbido que se acercaba con rapidez, todos buscaban al nuevo intruso,
este no se hizo esperar, era el viento que llego amenazante y decidido a sacar
a Martín y a la Luna del camino.
El enemigo hacia círculos, cada vez se acercaba más a los integrantes de
la caravana, hizo una arremetida final y con gran velocidad formo un remolino
en el que envolvió a la Luna y a Martín elevándolos del piso.
Martín gritaba: Lunita no permitas que nos separen,
necesitamos estar unidos para poder encontrar la llave.
Las voces se alejaban cada vez más, la distancia que
las separaba aumentaba cada minuto, el viento se encargó de separarlas.
El niño cayó en un lugar desolado extenso y desértico, por más que miraba para todos los lados no
lograba ver un ser vivo, la angustia la hizo correr, quería encontrar a alguien
para no sentirse abandonado en el mundo, después de muchas horas se encontró con un caballo que
se estaba muriendo
por la falta de agua.
Martín al ver que el animal se moría le dio el agua
que le quedaba de reserva y el animal logro sobrevivir.
Cuando el
caballo se recuperó totalmente le preguntó al niño:
¿No te asustó quedarte sin agua?
La verdad no, solo me preocupaba salvarte la vida y
mira los dos estamos vivos, le respondió Martín.
Quiero hacerte otra pregunta, por mera curiosidad. ¿Qué haces aquí tan sólito?
La verdad es una historia muy larga, siéntate y te la
voy a contar, de esta manera el caballo
se enteró de toda la aventura y supo cómo el viento era el único culpable de la
presencia del niño en el lugar.
Quiero decirte algo para que nunca lo olvides, a veces
las cosas pasan por razones que no entendemos pero que si nos detenemos a analizar, vemos cual era
la verdadera razón, mira el viento te trajo hasta aquí y tú estás enojado con él, pero si no
hubiera sido así yo no hubiera sobrevivido.
Martín se quedó muy pensativo y le respondió la verdad
ahora si me alegro de estar aquí.
Por otra parte continúo el caballo, en este lugar
todos hablan de la llave, pero yo no le preste
atención al tema porque en ese momento no era
importante para mí, pero no te preocupes que voy a ir a averiguar todo lo que
te pueda ayudar para encontrar la llave, mientras regreso quédate descansando.
Martín se quedó bajo la sombra de una palmera, aunque
trataba de descansar no lo lograba, solo pensaba en la Luna y le entristecía la
posibilidad de no volverla a ver.
Acércate pronto y cuéntamelo.
Escúchame Martín, la
llave está en el fondo de un oasis, el hechicero la escondió allí porque
el mismo le dio el poder de hacerse invisible ante los ojos de los demás, pero
yo conozco este desierto palmo a palmo y
te llevare hasta el lugar.
El caballo subió a Martín en su lomo e inicio la
marcha por aquel mar de arena.
A Martín le divertía ir en ese sube y baja del galope
del caballo, aquel inolvidable paseo fue interrumpido por la voz del caballo
que feliz le
anunciaba: Ya he cumplido mi promesa este es el oasis.
¡Yo no lo veo!
Ya te lo había advertido, le contestó el caballo,
déjame pensar que se me ocurre.
Luego de pensarlo dijo: voy a intentar tomarme toda el
agua para que puedas encontrar la llave.
El oasis escucho la conversación y quiso esconderse
ante los ojos del caballo, pero fue una
tarea imposible por el conocimiento que tenia del animal del lugar.
El caballo empezó a beber el agua, a medida que bebía
su estómago le crecía, parecía como un globo a punto de reventar, ya estaba
llegando al fondo cuando toco algo duro y le grito al niño, ven pronto y coge
lo que yo estoy tocando con mi boca.
Cuando Martín trato de hacerlo el oasis se dejó ver y
con sus dos palmeras le cerró el paso.
Entonces el caballo le dijo: métete debajo de mí que
yo te protejo.
Pero por más que intentaba pasar el oasis no se lo
permitía, entonces el simulo marcharse, iba con la cabeza baja, como si ya
estuviera derrotado y el
oasis bajo la guardia y el niño corrió como nunca lo
había hecho y se metió debajo del caballo, en el poco espacio que quedaba, él se sentía seguro sin
perder tiempo busco la boca del caballo y toco algo duro y frío, el cerro sus
ojos y los fue abriendo lentamente luego lanzo un grito que se podía oír en
todo el desierto, era la llave, la guarda con mucha cautela para protegerla del
enemigo.
Como quedaba un poco de agua Martín se agacho para
tomar un poco y vio reflejada en ella dos Lunas, en ese momento supo que había
recuperado a su amiga, que se había cuidado de no ponerse la capa, para que el
pudiera encontrar.
Martín miró al caballo con una cara de quien va a
pedir un favor, este le pregunto ¿Qué necesitas?
Necesito que me ayudes a llamar a la Luna, ella esta
tan arriba que no va alcanzar a oírme.
No te preocupes yo voy a hablar con todos mis amigos
del desierto para que unamos fuerzas y logremos
llamar la atención de la Luna.
No solo se les unieron los camellos y amigos del
caballo, sino también el calor, la arena y el mismo
oasis que entendieron que habían sido engañados por el
hechicero y querían reparar todo el daño que les habían hecho.
La Luna bajo por los rayos de su propio reflejo,
parecía un acto de magia, tomo a Martín
y lo lanzo por los aires, esa era su
forma de demostrarle la alegría que le producía volverlo a ver.
Todos los habitantes del desierto organizaron una
fiesta para despedir a los valientes aventureros, ellos estaban dispuestos a
todo para ayudar a liberar a la niña de la luz blanca, bailaron hasta el
amanecer, el único que no pudo danzar fue el caballo, había bebido tanta agua
que no podía dar ni un paso, Martín y la Luna lo cuidaron toda la noche,
estaban muy agradecidos por la ayuda que les había dado para encontrar la
llave.
EL TERCER MUNDO
Estaba el príncipe de las respuestas disfrutando de
una siesta, rodeado de cojines de raso en diferentes colores y mujeres
bellísimas que lo abanicaban, cuando sintió que alguien lo estaba observando,
abrió sus ojos y la sorpresa no pudo ser
mejor, vio ante sus ojos a la Luna recién bañada con olor a flores que
llevaba adherido a toda su piel y a Martín con una cara de vencedor por traer
en sus manos la segunda llave.
El príncipe emocionado les dijo: Se han vuelto a salir
con las suyas, muy buena elección ha
hecho Abril, al confiar en ustedes para recuperar la libertad.
En reconocimiento al valor que han tenido les voy a
decir el tercer acertijo sin esperar más tiempo.
Algunas se visten de verde,
Guardan muchos tesoros,
Detienen el paso del viento
Su belleza la admiran todos.
El niño con su impulso les dijo: Esta vez no necesitamos
la pista, la respuesta es muy obvia.
Tienes toda la razón, pero lo he hecho a propósito, es
más les voy a decir el lugar exacto en
donde se encuentra la llave: deben de buscar en el valle escondido la montaña
más alta y allí está.
Haciendo caso omiso a tu recomendación partiremos
ahora mismo, buscaremos el valle Escondido, la montaña más alta y la llave,
dijo la Luna y aprovechó para hacer un ademan con su mano para despedirse.
Martín recordó que en un libro muy antiguo que había
encontrado en la biblioteca de su colegio, se hablaba sobre el Valle escondido
y le contó a la Luna que para llegar hasta allá, tenían que atravesar las
cuevas rocosas.
Y como encontramos el camino para llegar hasta allá?
‘pregunto su amiga
Es algo complicado, en el libro dice que pocas personas lo han logrado, el camino es largo, lleno de piedras irregulares y puntiagudas, la señal para saber que ya están en el lugar son miles de gaviotas que custodian la entrada.
Es algo complicado, en el libro dice que pocas personas lo han logrado, el camino es largo, lleno de piedras irregulares y puntiagudas, la señal para saber que ya están en el lugar son miles de gaviotas que custodian la entrada.
A pesar de que le habían preguntado a todos los
transeúntes que se encontraron en el camino, ninguno les supo dar información
sobre el lugar. Pero ellos continuaron el camino sin desfallecer y se
encontraron con un mendigo que les pidió un poco de agua, ellos no solo le
dieron de beber sino que lo invitaron a comer.
Los tres compartieron la comida y una charla muy amena
en la que el mendigo se enteró de la tarea que tenían por cumplir nuestros
aventureros.
Al llegar hasta donde vivía Simón, se sorprendieron
de ver tantos
mapas, manuscritos y mapamundis antiguos en donde se ubicaban lugares no solo
de la tierra, sino de diferentes galaxias y mundos.
Todos se pusieron en la tarea de buscar, Simón fue el que encontró un manuscrito y lo leyó:
El Valle escondido, es un lugar de difícil acceso, se debe atravesar las cuevas rocosas, el camino hasta el lugar
se hace lento por su dificultad, un descuido puede terminar en un acantilado,
se habla además que allí habitan animales feroces, pero nadie los ha llegado a
ver, la aburrición y el cansancio son dos compañeros que no se van a alejar de
todo aquel que pretenda encontrar el Valle escondido.
Para Martín y la Luna les resulto muy enriquecedor
haber compartido su aventura con el Mendigo y Simón, aprendieron que todos
tienen algo que enseñarnos, conocer a Simón fue todo un privilegio, él siempre había
vivido encerrado en el mundo de los
caminos y pasaba mucho tiempo sin hablar con nadie.
Simón antes de que partieran les indico la dirección
que debían de tomar para llegar hasta las cuevas rocosas.
Solo hasta el cuarto día de haber partido encontraron el camino tan
esquivo, la alegría por encontrarlo desapareció rápidamente debido a las
dificultades para transitar por el
lugar, cada piedra maltrataba los pies de los aventureros, avanzaban lentamente;
el paisaje era monótono, la zona seca,
sin árboles, flores ni pasto, solo piedras en diferentes
tamaños y colores.
El dormir era todo un suplicio, se tardaba más de una
hora para encontrar una piedra lisa para descansar, pero la dureza de las mismas
les impedía tener el sueño reparador que tanto necesitaban.
Cada amanecer soñaban con que fuera el último día de
aquel tortuoso camino.
Llevaban veinte días en este camino tan fatigoso,
cuando Martín avisto las gaviotas, al principio pensó
que estaba soñando, pero la presión de las piedras en
sus pies le hizo entender que aquello era real y con todas las fuerzas que le
quedaba empezó a gritar: ¡Las gaviotas, las gaviotas!
La Luna levantó su mirada comprobó lo que le decía el
niño y haciendo gala de su experiencia dijo: Por la distancia, calculo que
estamos a dos días de camino, en efecto fue así, y el personaje blanco al
llegar a las cuevas rocosas, se sintió tan liviana como un ave cuando se deja
llevar por el viento.
A medida que avanzaban, les dejaron de tallar las
piedra, el cansancio desaparecía y se iban encontrando un paisaje más agradable
que paso a paso los iba llevando hasta el Valle escondido.
Al fin llegaron a las cuevas rocosas, se detuvieron
para disfrutar del paisaje enmarcado por montañas y un
mar en donde las gaviotas eran sus huéspedes y se clavaban en el agua en busca
de alimento.
Martín y la Luna estaban extasiados contemplando la
belleza del lugar cuando oyeron ruidos que salían del interior de las cuevas,
como si fueran de animales muy feroces.
Parece que dentro hay lobos y osos dijo la Luna.
Yo pienso que son tigres y Leones, respondió Martín.
Y como lograremos entrar? exclamaron en coro.
Y si utilizamos de nuevo mi capa, así no nos podrán
ver aquellas fieras.
Ambos se metieron dentro de la capa y entraron al
lugar.
Se sorprendieron de nuevo por la belleza del lugar,
las estalactitas y estalagmitas formaban todo tipo de figuras, allí la
imaginación volaba sin mayor esfuerzo, ello se sintieron visitando una galería
de arte.
Circulaba un aire fresco, el viento hacía de las suyas
metiéndose por cada recodo, era un viento juguetón y alegre y a su paso
producía esos ruidos que confundían a todos.
Cuando los buscadores de las llaves supieron la verdad
sobre los animales salvajes, se sentaron a dejar salir la risa sin freno y se
despojaron de la capa invisible.
Lunita, dijo Martín, si mal no recuerdo debemos de
buscar un río y seguir su curso, pues este nos va a llevar hasta la salida.
Los ríos se localizan en las partes más bajas, y
debemos de estar muy atentas al ruido del agua-Dijo la Luna.
En la búsqueda del río, se detuvieron en varias
oportunidades a observar las figuras curiosas que se formaban dentro de las
cuevas por el efecto de las estalactitas y las estalagmitas, una no solo llamo
la atención de Martín sino que se
acercó, era la figura de un dragón tan grande que el niño no freno su
curiosidad y se metió dentro del animal, cuando estaba caminando por su cola
alcanzo a oír un ruido muy lejano que parecía ser producido por el del caudal
de un río.
¡Amiga sígueme, creo oír el agua del río.! –Dijo
Martín.
Ambas atravesaron la cola del dragón y vieron pasar al fondo las aguas del río que
iban sin prisa, ambos caminaron por dos días al lado del río, veían saltar
los peces en el agua, ellos eran de colores vivos y colas largas, en el lecho
del río brillaba la arena que se mezclaba con el oro, las ramas de los árboles
se inclinaban como saludando al río cuando pasaba.
Una luz dejaba ver la salida de las cuevas rocosas,
los aventureros estaban impacientes por llegar hasta allí, pero al lograrlo se encontraron ante un río
que inexplicablemente se convertía en caudaloso, rápido y amenazador.
Martín y la luna se sentaron en la arena a pensar como
atravesar el río, al otro lado estaba el Valle Escondido que tanto habían
buscado, y según el libro que había leído Martín deberían de hacerlo sin la ayuda de ninguna
embarcación.
Ellos estaban analizando varias opciones pero no
encontraban como hacerlo, Martín lanzó una piedra al río y la Luna con la malicia que la caracterizaba
se dio cuenta que el agua no lograba tapar la piedra y le dijo a Martín: El río nos está engañando, no es tan
peligroso como aparenta, mira el agua es muy poco profunda, el niño sin
pensarlo dos veces salió corriendo para llegar hasta el Valle Escondido, tal
fue su carrera que se cayó y su cara quedo metida en
el agua y varios peces lo miraban asombrados sin saber que hacia ese intruso en
su territorio.
Una vez al otro lado continuaron el camino por un
sendero que se había formado por el paso de los animales a través de los años.
Las mariposas verdes y azules y las
flores en color purpura y rojo
engalanaban el lugar.
Cuando menos pensaron encontraron el camino
interrumpido por un alud que les impedía el paso, la Luna lo escalo sin
dificultad y cuando llegó a la cima le dijo a Martín: No me atrevo a pasarte,
este alud quiere hacernos daño, ha intentado tirarme tierra en los ojos y temo
que cuando te lleve en mis brazos logre desestabilizarme y que resultes
lastimada.
No te preocupes Luna, mi mamá me ha leído muchos
cuentos sobre los gnomos, ellos son muy generosos y como son los amos de la
tierra y ya conocen nuestra tarea nos van a ayudar.
Aunamos nuestras voces y llamémoslos hasta que nos escuchen.
Los dos empezaron a gritar muy fuerte y en diferentes
direcciones, el eco por su parte hacia de las suyas y en aquel sendero de mariposas y flores se
oían gritos como si estuviera un ejército completo.
algo empezó a suceder, el alud iba desapareciendo,
solo cuando ya quedaba muy poca tierra, empezaron a aparecer los gorros de
diferentes colores y con ellos los hombrecitos que unidos lograron vencer al
obstáculo que les había impedido el paso.
Martín y la Luna se sorprendieron cuando vieron los
picos y las palas tan diminutas con las cuales habían logrado vencer aquel alud
tan enorme.
Continuaron el camino con la esperanza de no encontrar
otro obstáculo, pero muy pronto se encontraron con una montaña que taponaba el
sendero.
Esta vez no tenemos escapatoria, dijo Martín, quien
nos va a ayudar a hacer desaparecer una montaña.
Lo único
que se respondió la Luna, es que para cada montaña existe unas palabras mágicas
que le abre las puertas a todo aquel que las pronuncie.
Los aventureros se pusieron en la tarea de pronunciar todas las palabras mágicas que conocían, pero todo fue inútil, la montaña no abría sus puertas.
La Luna fue en busca de libros antiguos que contenían palabras mágicas y las leyeron una a una y lo único que consiguieron fue perder la voz.
Los aventureros se pusieron en la tarea de pronunciar todas las palabras mágicas que conocían, pero todo fue inútil, la montaña no abría sus puertas.
La Luna fue en busca de libros antiguos que contenían palabras mágicas y las leyeron una a una y lo único que consiguieron fue perder la voz.
Martín y la Luna se sentaron a descansar y a
esperar que la afonía desapareciera, Martín mientras tanto se entretenía
jugando a tirar piedras y seguir su trayectoria, pero una de ellas no cayó
al piso, la busco y no la pudo encontrar, inspecciono en cada rincón de la
montaña hasta que la encontró metida en un orificio que había en un lado de la
montaña , la Luna que estaba muy atenta al juego del niño se levantó y miro el
orificio y dijo : Parece como una cerradura, a lo mejor lo que tenemos que
buscar una llave que nos permita abrir la puerta para poder entrar.
Ambos sin pensarlo empezaron la búsqueda con tal decisión que parecía como si buscaran un tesoro, ,miraron cada centímetro de las paredes de la montaña, levantaron todas las piedras que estaban en el piso, por ultimo empezaron a remover la tierra e hicieron tantos huecos que era peligroso caminar por allí.
Algo llamo la atención de Martín, era una palmera con unas raíces tan profundas que se unían formando un nudo en el que ocultaba algo.
El niño le contó lo que había descubierto a su amiga y esta le dijo, en voz muy baja para que la palmera no oyera, la tenemos que engañar, le voy a poner un poco de agua para que se distraiga.
Ambos sin pensarlo empezaron la búsqueda con tal decisión que parecía como si buscaran un tesoro, ,miraron cada centímetro de las paredes de la montaña, levantaron todas las piedras que estaban en el piso, por ultimo empezaron a remover la tierra e hicieron tantos huecos que era peligroso caminar por allí.
Algo llamo la atención de Martín, era una palmera con unas raíces tan profundas que se unían formando un nudo en el que ocultaba algo.
El niño le contó lo que había descubierto a su amiga y esta le dijo, en voz muy baja para que la palmera no oyera, la tenemos que engañar, le voy a poner un poco de agua para que se distraiga.
El plan surtió efecto, la palmera al ver el agua
libero un cristal azul que escondía en su raíz.
El niño lo agarro y salió corriendo a probarlo en la cerradura, esta encajo perfectamente y al darle la vuelta se abrió una brecha en la montaña que dejo al descubierto un pasadizo secreto.
Cuando se acercó la Luna, vio con asombro un túnel ascendente, el lugar era húmedo, el frío penetrante , se sentía un olor desagradable como de materia en descomposición, los aventureros empezaron a ascender por el túnel y les faltaba el aire, las paredes se iban estrechando, ambos sentían el temor de llegar a un punto en donde el aire y el espacio les iba a faltar.
El niño lo agarro y salió corriendo a probarlo en la cerradura, esta encajo perfectamente y al darle la vuelta se abrió una brecha en la montaña que dejo al descubierto un pasadizo secreto.
Cuando se acercó la Luna, vio con asombro un túnel ascendente, el lugar era húmedo, el frío penetrante , se sentía un olor desagradable como de materia en descomposición, los aventureros empezaron a ascender por el túnel y les faltaba el aire, las paredes se iban estrechando, ambos sentían el temor de llegar a un punto en donde el aire y el espacio les iba a faltar.
Fatigada
la Luna, perdió su poder de reflejar la luz y el ambiente quedo sumido en
tinieblas.
Trataron de caminar pegados a las paredes, pero era imposible por estar llenas de lama.
Sus mentes fueron invadidas por el miedo y la inseguridad, no hablaban por no perder el poco oxigeno que tenían.
Trataron de caminar pegados a las paredes, pero era imposible por estar llenas de lama.
Sus mentes fueron invadidas por el miedo y la inseguridad, no hablaban por no perder el poco oxigeno que tenían.
Martín rezaba por encontrar una salida a aquella situación tan extrema, pero lo único que se le venía a la mente eran las palabras de su mama
que siempre le repetía que ante situaciones
difíciles que no somos capaces de manejar lo mejor era ocupar la mente en cosas
agradables.
Y empezó a recrear su mente en los cuentos preferidos, que cada noche le leían sus padres antes de dormir.
Y empezó a recrear su mente en los cuentos preferidos, que cada noche le leían sus padres antes de dormir.
Recordó
el de las luciérnagas que con su luz habían acompañado a unos niños perdidos
hasta encontrar el camino y se le ocurrió la idea que si las llamaban, ellas
podrían iluminar el túnel y así continuar la marcha; después de contarle su
idea a la Luna, esta estuvo de acuerdo y ambas con el poco oxigeno que les
quedaba, empezaron a gritar para llamar la atención de las luciérnagas.
Los
minutos pasaban, y ellos los sentían como horas, la esperanza se esfumaba
segundo a segundo, la Luna estaba muy preocupada por Martín, su respiración
apenas se sentía. Algo la saco de este estado, era una luz en el fondo
del túnel que iba creciendo, cuando la luz estuvo muy cerca se dieron cuenta
que eran miles de luciérnagas que habían acudido
al llamado de los aventureros.
La imagen
era sobre cogedora , evocaba la navidad con sus luces que iluminan las
ilusiones de los niños.
Las portadoras de las luces, no solo les iluminaron el camino, sino que las llevaron hasta la salida, la Luna y Martín estaban tan agotados que solo lograron darles una sonrisa como muestra de agradecimiento.
Ellos durmieron durante doce horas y al despertar se encontraron en medio del jardín de los aromas, los sentidos se sentían embriagados por los aromas que exhalaban las plantas que allí crecían.
En el fondo del jardín se levantaba la montaña de la que les había hablado el príncipe de las respuestas, se acercaron y vieron con claridad unas escaleras que iban hasta la cima y en la base de la escalera se veía un letrero que decía: Solo alcanzara la cima, aquel que logre subir los tres mil escalones sin descansar.
!No es fácil dijo Martín!
Las portadoras de las luces, no solo les iluminaron el camino, sino que las llevaron hasta la salida, la Luna y Martín estaban tan agotados que solo lograron darles una sonrisa como muestra de agradecimiento.
Ellos durmieron durante doce horas y al despertar se encontraron en medio del jardín de los aromas, los sentidos se sentían embriagados por los aromas que exhalaban las plantas que allí crecían.
En el fondo del jardín se levantaba la montaña de la que les había hablado el príncipe de las respuestas, se acercaron y vieron con claridad unas escaleras que iban hasta la cima y en la base de la escalera se veía un letrero que decía: Solo alcanzara la cima, aquel que logre subir los tres mil escalones sin descansar.
!No es fácil dijo Martín!
Pero lo
tenemos que intentar le respondió la Luna.
Ambas llenaron sus pulmones de aire, e iniciaron el ascenso, cuando iban en el escalón numero mil no resistieron más y se sentaron a descansar; de inmediato fueron devueltos al primer escalón y ni se dieron cuenta.
Ambas llenaron sus pulmones de aire, e iniciaron el ascenso, cuando iban en el escalón numero mil no resistieron más y se sentaron a descansar; de inmediato fueron devueltos al primer escalón y ni se dieron cuenta.
Lo intentaron
muchas veces, pero solo lograron llegar hasta el escalón mil ochocientos
treinta.
Estaban sentados en el primer escalón pensando en alfombras mágicas o alternativas salidas de toda realidad para lograr su objetivo, cuando se les acerco una anciana con una pócima en las manos y una voz de quien ya ha dicho todo en la vida y les dijo: He venido para ayudarles, les he traído esta pócima que tiene el poder de dar energía y con ella van a lograr llegar hasta la cima.
Solo les advierto que para utilizarla hay una condición.
Cual preguntaron a la vez?
Estaban sentados en el primer escalón pensando en alfombras mágicas o alternativas salidas de toda realidad para lograr su objetivo, cuando se les acerco una anciana con una pócima en las manos y una voz de quien ya ha dicho todo en la vida y les dijo: He venido para ayudarles, les he traído esta pócima que tiene el poder de dar energía y con ella van a lograr llegar hasta la cima.
Solo les advierto que para utilizarla hay una condición.
Cual preguntaron a la vez?
Para
beberla, tienen que haber perdido toda la energía, estar agotados, pues de lo
contrario no hace ningún efecto y no pueden intentarlo de nuevo.
Está bien, aceptamos contestaron de nuevo a la vez.
Se prepararon de nuevo para iniciar el camino hacia la cima, ellos decidieron que para agotar toda la energía la forma más adecuada era subir hasta donde les diera la energía.
Está bien, aceptamos contestaron de nuevo a la vez.
Se prepararon de nuevo para iniciar el camino hacia la cima, ellos decidieron que para agotar toda la energía la forma más adecuada era subir hasta donde les diera la energía.
Iniciaron
el reto lentamente, cogían aire con frecuencia, superaron su propio récord y
continuaban el camino dudando si aún les quedaba energía
en sus cuerpos, el esfuerzo se hacía cada vez mayor, en esta incertidumbre
llegaron hasta el escalón dos mil novecientos noventa y nueve, el último
escalón lo superaron con la fuerza del amor propio.
La escalada hasta la cima las dejo exhaustas, no
lograron ni acomodarse para quedar profundamente dormidas durante cuatro días,
cuando al fin abrieron los ojos vieron un baúl de cristal con la llave en su
interior. Lo abrieron y tomaron la ansiada llave sin ninguna dificultad.
Estaban
celebrando, cuando oyeron que alguien se estaba riendo a sus espaldas, era la
anciana que les había regalado la pócima y les dijo: El frasco que les he dado
solo contenía agua, el ingrediente de la voluntad la han puesto ustedes. !
Nunca olviden que que el hombre llega hasta donde el cree que puede!
Con esta lección de vida partieron nuestras amigas en busca de la cuarta llave.
Con esta lección de vida partieron nuestras amigas en busca de la cuarta llave.
EL CUARTO MUNDO
Cuando Martín y la Luna regresaron al mundo de los
acertijos, encontraron al príncipe de las respuestas muy ansioso por saber si
habían logrado encontrar la llave del mundo
de los acertijos.
Lo lograron? Les preguntó al verlos.
Ellos se limitaron a mostrarle el baúl, que contenía
la llave.
¡Ustedes me sorprenden! Les cuento que nadie había
logrado subir a la cima de la montaña del Valle escondido.
Hay un archivo en donde se guarda el nombre de
todos los que han intentado llegar hasta
la cima y la lista es tan larga que no se alcanza a leer en un día.
¡Buen príncipe, estamos encantados de oír todas tus
historias, de disfrutar tu comida y las comodidades de tu palacio, pero ya es
la hora de partir, aún nos falta encontrar cuatro llaves y el tiempo apremia!
Les anticipo que deben de estar muy atentos en el
próximo mundo, un descuido puede resultar fatal, y si algo les llegara a pasar,
yo nunca me lo perdonaría.
Y con una voz profunda y misteriosa les leyó:
¡Aunque a veces no se
ve,
Siempre puede aparecer.
Si lo dejas extender,
Todo se puede perder!
Vamos a necesitar de tu ayuda, dijo Martín, pueden ser
muchas cosas, y queremos liberar a Abril
lomas pronto posible.
Ustedes saben, que yo deseo lo mismo, en esta
oportunidad deben de tomar el camino que lleva
hasta el pueblo de los grandes picos y dirigirse a
aquel que vean diferente.
El lugar nos es desconocido, pero puedes tener la seguridad de que lo vamos a encontrar. Dijo la Luna.
El lugar nos es desconocido, pero puedes tener la seguridad de que lo vamos a encontrar. Dijo la Luna.
Simón les había regalado un mapa en donde podrían
encontrar cualquier lugar de la tierra, Martín lo busco en su mochila y se
tardaron dos horas para localizarlo. El
camino por recorrer les era totalmente desconocido, pero por el ímpetu de
nuestros aventureros esto en vez de
desanimarlos los entusiasmo pues mucho,
ellos sentían una fascinación por los lugares desconocidos.
Primero llegaron a los pantanos verdes, era un lugar
Lleno de ciénagas y especies tan raras que cada animal
parecía el resultado del cruce dos que ellos conocían, había unos con cabeza de
elefante y cuerpo de cocodrilo, otro con la cabeza de un caballo
y el cuerpo de un sapo, pero el quemas les llamo la atención fue uno con el
cuerpo de una ballena y las alas de una mariposa, todos eran enormes. Las
plantas eran también de gran tamaño, sus tallos de gran grosor y había una
característica con sus flores y era que todas eran de color verde, lo mismo que
todos los animales que allí vivían y por esta razón los llamaban los pantanos
verdes; Martín
y la Luna llegaron a pensar que se encontraban en otro planeta.
Luego llegaron al bosque de los espectros, era un
lugar lleno de árboles con formas fantasmagóricas, era como estar en medio de
una danza de fantasmas, hasta el viento soplaba de un modo diferente, producía
un sonido replica de pronunciar muuu.
Martín se sintió intimidado por el lugar, cerró sus ojos y se dejó llevar por la Luna, a quien los personajes misteriosos y de la noche, no la asustaban, la Luna corrió como el viento, no le gustaba ver a su amigo incómodo y sin inconvenientes dejaron el bosque de los espectros.
Martín se sintió intimidado por el lugar, cerró sus ojos y se dejó llevar por la Luna, a quien los personajes misteriosos y de la noche, no la asustaban, la Luna corrió como el viento, no le gustaba ver a su amigo incómodo y sin inconvenientes dejaron el bosque de los espectros.
Del temor
pasaron al asombro, llegaron al parque de las cascadas, habían cientos de ellas
en diferentes tamaños y altura, el arco iris atravesaba cada una de
ellas, el ruido del agua al caer se percibía, como una
sinfonía natural, la belleza natural los deslumbro y se sentaron a disfrutar
ese regalo tan grande que les estaba dando la naturaleza. Solo los saco de este
estado el deseo que tenían de encontrar la cuarta llave.
Continuaron su camino y llegaron al Valle de los
Frutales, el apetito se les abrió, todas aquellas frutas, conocidas y
desconocidas pasaron por sus paladares,
ambos
pensaban que era el mejor camino que habían recorrido; pero en tarde tanto
la Luna como Martín sintieron tal indigestión, que no fueron capaces de dar un
pasa hasta que habían transcurrido dos días.
Recuperados
del percance, continuaron la marcha y llegaron hasta el pueblo de los grandes
picos , cada pico era en forma de pirámide y la distancia que los separaba era
exactamente igual, solo el pico de la mitad estaba más separado y su forma era
diferente.
Martín le pregunto a la Luna, ese no será el lugar al cual nos debemos de dirigir.
Martín le pregunto a la Luna, ese no será el lugar al cual nos debemos de dirigir.
Si estoy
segura, le respondió su amiga y debemos de ir hasta allí
Ya estoy
listo contesto Martín.´
Llegaron sin ninguna dificultad, ellos no se explicaban por qué en este mundo todo era tan fácil.
Llegaron sin ninguna dificultad, ellos no se explicaban por qué en este mundo todo era tan fácil.
Al mirar el pico vieron el fuego en su interior
y ambos gritaron!: Es un volcán!
Si y
debemos de llegar hasta el centro del fuego, ese es nuestro cuarto mundo mi
amigo Martín.
Podemos iniciar el descenso por la huella que ha
Podemos iniciar el descenso por la huella que ha
dejado la
lava a su paso. Dijo La Luna
Iniciaron el descenso, cantaban canciones de mineros y caminantes, aun traían en sus mentes las imágenes de los sitios por donde habían y pasado y lo seguían disfrutando.
Iniciaron el descenso, cantaban canciones de mineros y caminantes, aun traían en sus mentes las imágenes de los sitios por donde habían y pasado y lo seguían disfrutando.
Estaban
tan felices que no se habían dado cuenta que la lava los estaba
observando, cuando la vieron esta cambio el curso para alcanzarlos y quemarlos,
pero Martín y la Luna haciendo uso de sus buenos reflejos, lograron esconderse
en una cueva que encontraron en la huida.
Lo único
que podían hacer era observar, en más de una oportunidad hacer uso de este
recurso les había salvado la vida.
Los
aventureros analizaron que su enemiga la lava, subía y bajaba respondiendo a la
presión de los gases internos y decidieron ir al mismo ritmo, pero ellos
avanzaban cuando la lava subía y se escondían cuando
bajaba, logrando de esta forma escapar.
La lava muy enojada por lo ocurrido, llamo a las
rocas volcánicas para que los atacara, estas empezaron a agredirlos, parecía
una pelea de locos,
la Luna
saltaba como un canguro y Martín como un sapo para evitar que sus nuevas
atacantes dieran en el blanco, las rocas volaban en todas direcciones y
lograron lastimar a los aventureros en varias oportunidades, llego un momento
en que las piernas no les respondían a la Luna y a Martín de tanto saltar.
Martín fue arrinconado contra la pared del volcán, ya no tenia en donde esconderse, por fortuna vio un pequeño agujero y se metió en él, la Luna lo siguió aprovechando aprovechando la capacidad que tenía para acomodarse en cualquier lugar y pudieron respirar tranquilos sin la presión de las rocas que querían terminar con ellos.
Martín fue arrinconado contra la pared del volcán, ya no tenia en donde esconderse, por fortuna vio un pequeño agujero y se metió en él, la Luna lo siguió aprovechando aprovechando la capacidad que tenía para acomodarse en cualquier lugar y pudieron respirar tranquilos sin la presión de las rocas que querían terminar con ellos.
Al otro
lado del agujero se encontraron con un camino más amplio, pero el lugar estaba
inundado por gases que apenas les permitía respirar, Martín se estaba quedando
dormido y la Luna con su afán de mantenerlo despierto le contaba las historias
de terror más tenebrosas que ella se sabía.
Martín
luchaba contra su sueño, pero apenas lo lograba vencer, entonces la Luna opto
por llevarlo a su espalda caminando a ras de piso.
El
personaje blanco poco empezó a sentir el efecto de los gases, se arrastraba por
inercia, dio un paso en falso y cayó al vacío, el impacto los despertó, ambos
se lastimaron en la caída, cuando intentaron levantarse se vieron
rodeados por rayos de luz en forma de espadas que los querían lastimar.
! Estos rayos no me gustan! Exclamo Martín.
!No te asustes, recuerda la lección que aprendimos en la montaña, tenemos que aprender a confiar en nosotros mismos!
¿Cómo los podemos vencer? Dijo Martín
Vencerlos no es fácil, todo; lo relacionado con el fuego es de alto poder, te sugiero que te escondas detrás de algo fuerte y los entretengas mientras yo salgo del volcán y voy en busca de unas varillas metálicas.
Vete tranquila, jugar a las escondidas ha sido uno de mis juegos preferidos, le respondió Martín.
La Luna desapareció con la velocidad de la luz, y Martín inicio el corre a corre para engañar a los rayos en forma de espadas.
! Estos rayos no me gustan! Exclamo Martín.
!No te asustes, recuerda la lección que aprendimos en la montaña, tenemos que aprender a confiar en nosotros mismos!
¿Cómo los podemos vencer? Dijo Martín
Vencerlos no es fácil, todo; lo relacionado con el fuego es de alto poder, te sugiero que te escondas detrás de algo fuerte y los entretengas mientras yo salgo del volcán y voy en busca de unas varillas metálicas.
Vete tranquila, jugar a las escondidas ha sido uno de mis juegos preferidos, le respondió Martín.
La Luna desapareció con la velocidad de la luz, y Martín inicio el corre a corre para engañar a los rayos en forma de espadas.
La Luna no tardo más de una hora en regresar, sabía
dónde
buscar lo que necesitaba, la demora fue solo por el peso de las varillas.
Permitió
que Martín continuara en su juego mientras ella plantaba las varillas por todo
el lugar, una vez terminada su tarea le explico al niño su plan.
Ambos se ubicaron cerca a las varillas y llamaron a los rayos, estos fueron cayendo en la trampa y al querer capturarlos eran atrapados por los pararrayos, no quedo ni uno de ellos, ambos se abrazaron de la emoción que sentían por haber ganado una batalla más, en el mundo del fuego.
Ambos se ubicaron cerca a las varillas y llamaron a los rayos, estos fueron cayendo en la trampa y al querer capturarlos eran atrapados por los pararrayos, no quedo ni uno de ellos, ambos se abrazaron de la emoción que sentían por haber ganado una batalla más, en el mundo del fuego.
Estaban
en medio en medio de esta celebración cuando el niño toco a la Luna en su
hombro y le dijo: ¿Ves lo mismo que yo veo?
La Luna
miro y casi sin voz por el asombro pronuncio! Pero si es un dragón!
Yo pensaba que ya no existían?
Yo pensaba que ya no existían?
El dragón
reía como un loco.
¿Qué
están haciendo aquí? Son un par de ingenuos. O son muy atrevidos?
Y
continuaba riéndose, el animal mientras les hablaba.
Hemos venido en busca de la llave, que esta escondida en el mundo del fuego y con ella vamos a poder liberar a la niña de la luz blanca.
Hemos venido en busca de la llave, que esta escondida en el mundo del fuego y con ella vamos a poder liberar a la niña de la luz blanca.
!No sean tan ilusos! Yo guardo esa llave en
medio de mi fuego y no estoy dispuesto a entregarla! Hagan memoria y recuerden
que nunca un ser humano ha sido capaz de vencer a un dragón., luego de un
profundo suspiro les lanzo una enorme bola de fuego.
Ambos retrocedieron con gran habilidad, evitando ser alcanzados. La luna muy asustada le dijo a su amigo, creo que este animal nos va a poner en serios apuros.
No te preocupes algo se nos va a ocurrir, le respondió Martín pensando en todos los cuentos de dragones que había leído.
Óyeme Lunita, prosiguió Martín, yo he leído que estos animales lanzan sus bolas de fuego cuando se enojan o cuando se quieren defender, tenemos que hacer un plan para que lance todo el fuego que lleva dentro, pero algo me preocupa como coger el fuego sin que nos lastime.
Ambos retrocedieron con gran habilidad, evitando ser alcanzados. La luna muy asustada le dijo a su amigo, creo que este animal nos va a poner en serios apuros.
No te preocupes algo se nos va a ocurrir, le respondió Martín pensando en todos los cuentos de dragones que había leído.
Óyeme Lunita, prosiguió Martín, yo he leído que estos animales lanzan sus bolas de fuego cuando se enojan o cuando se quieren defender, tenemos que hacer un plan para que lance todo el fuego que lleva dentro, pero algo me preocupa como coger el fuego sin que nos lastime.
Las buscadoras de llaves después de una larga
conversación,
salieron en direcciones diferentes y ambos llamaban al dragón, este miraba para
un lado y para el otro sin saber para dónde coger, esta situación
no le gustaba y se enojó de tal forma que empezó a lanzar bolas de fuego en
todas direcciones.
El dragón se agotó de tal forma que solo le
quedaba una bola de fuego de reserva, cuando cayó en la cuenta se acostó en
piso a descansar y a recuperar sus fuerzas y así volver a tener más fuego
para continuar la batalla.
La Luna
llamo a Martín y en secreto le dijo: Es la hora del ataque final, calculo que
al dragón solo le queda una bola de fuego y en ella debe de ocultar la llave.
!Tenemos que hacerlo enojar! Respondió Martín.
Ambos se pararon enfrente del animal, lo llamaban, lo insultaban, le hacían morisquetas, le sacaban la lengua, pero este los ignoraba por completo, el sabía que no podía lanzar la bola porque en ella estaba oculta la llave.
!Tenemos que hacerlo enojar! Respondió Martín.
Ambos se pararon enfrente del animal, lo llamaban, lo insultaban, le hacían morisquetas, le sacaban la lengua, pero este los ignoraba por completo, el sabía que no podía lanzar la bola porque en ella estaba oculta la llave.
Tenemos
que encontrar una manera de sacarlo de casillas, pues los dragones para
recuperar el fuego
deben de
descansar por seis horas y ya llevamos cuatro sin lograrlo.
Ellos
continuaron en su tarea y cuando faltaba media hora para cumplirse el plazo
Martín desesperado le dijo a la Luna! Vámonos que no me gustan los dragones
cobardes!
El dragón furioso cayo en la trampa y con furia les lanzo la última bola de fuego que le quedaba.
La Luna sin pensarlo, se puso en el medio y detuvo aquella bola infernal, el impacto entre el frío de la Luna y el calor del fuego produjo un chasquido que retumbo en todo el volcán. Estaba ocurriendo todo esto cuando el volcán lanza fuegos entro en actividad.
El niño arrastraba con la fuerza del amor a su amiga que estaba en muy mal estado, quería sacarla de allí antes de que el dragón recuperara sus fuerzas.
Martín huía con una fuerza que ni el mismo sabía que la tuviera, la lava lo perseguía, las rocas salieron y el dragón despertó, el no tuvo otra idea que sacar su talismán de la buena suerte y todo allí se volvió un caos, las rocas lastimaban a la lava y esta
perseguía
al dragón y de esta manera el niño aprovechando la situación logro llevar
a la Luna hasta la salida.
En los
alrededores del volcán, empezó a caer rocas, cenizas y fuego, Martín seguía
corriendo sin mirar hacia atrás hasta que logro llegar al parque de las
cascadas en donde fueron muy bien recibidos y le dieron baños refrescantes a la
Luna para que se recuperara.
La Luna
estuvo inconsciente durante ocho días, pero al despertar se dio cuenta
que la llave estaba incrustada en todo el centro de su cuerpo, ella la retiro
con cuidado y Martín le tenía ungüentos para que aliviaran su herida, pero en
esta oportunidad nuestra amiga blanca no sentía tanto el dolor por la felicidad
que sentía por haber logrado recuperar la cuarta llave.
Martín admirado por el valor de la Luna le dijo:
No sabes lo orgulloso que me siento de ser tu amigo, ahora estoy convencido que
vamos a llegar hasta el final, el valor que has demostrado va a ser
recompensado y lograremos liberar a nuestra amiga la niña de la luz blanca.
Cuando la
Luna estuvo totalmente recuperada partieron en busca del príncipe de las
respuestas para continuar su búsqueda.
EL QUINTOMUNDO
Para el
príncipe de las respuestas esperar el regreso de las buscadoras de llaves, se
le había convertido en una obsesión. Sus deberes los tenía un poco descuidados,
entre mundo y mundo trataba de imaginar cómo los aventureros iban a vencer los
obstáculos e iban a encontrar las llaves.
Al verlos
llegar su alegría fue demostrada por una gran sonrisa y unas palabras de
reconocimiento que casi gritando de la emoción les decía : quiero que sepan que
el mundo del fuego, no era un reto fácil de vencer, no podemos olvidar que el
fuego es un enemigo invisible que siempre puede aparecer de la nada.
!Tienes toda la razón, respondió Martín, mi compañera de aventuras por poco pierde su vida, puedes estar muy orgullosos por encontrarte al lado de unos de los seres más valientes del mundo!
Ya lo sé, y estoy muy orgulloso, por eso les quiero dar cuanto antes el acertijo que los va a llevar hasta el quinto mundo.
!Tienes toda la razón, respondió Martín, mi compañera de aventuras por poco pierde su vida, puedes estar muy orgullosos por encontrarte al lado de unos de los seres más valientes del mundo!
Ya lo sé, y estoy muy orgulloso, por eso les quiero dar cuanto antes el acertijo que los va a llevar hasta el quinto mundo.
"Es el mundo del arriba, el cual cambia de color
allí hay mucho brillo, y una gran extensión.
Cuando
termino de leer el acertijo, miro con picardía a la Luna y esta sonrió y le
pregunto: Estas hablando de mi mundo, el de las estrellas.
Si, y ya sabía que iba a ser muy fácil para ti, cosa que me alegra, porque así se les va a facilitar un poco todo.
Si, y ya sabía que iba a ser muy fácil para ti, cosa que me alegra, porque así se les va a facilitar un poco todo.
Para la
Luna llevar al pequeño hasta su mundo significaba mucho, era el mejor regalo
que le podía dar, tener el privilegio de mostrarle ese universo mágico lleno de
luz, que hace sentir a todo el que está allí más cerca del creador.
!Súbete
en mi rayo pequeño, yo misma te llevare con rapidez hasta el mundo de las
estrellas, estar allí res como tomar un ascensor para conocer a Dios!
! No olvides mi amiga blanca, que la fascinación que siento por tu mundo fue la que me llevo hasta ti, tu desconoces las noches que me he pasado mirando
! No olvides mi amiga blanca, que la fascinación que siento por tu mundo fue la que me llevo hasta ti, tu desconoces las noches que me he pasado mirando
hacia
arriba, ese universo inundado de estrellas y misterios de luz!
Martín se
veía intranquilo, después de dudar dijo: me inquieta mucho saber que yo soy un
ser mortal, enmarcado por el tiempo y sus limitaciones, en cambio en tu mundo
rigen otras leyes en donde las cosas son
infinitas e inmortales y a lo mejor como los tiempos son tan diferentes mi
tiempo no es suficiente para poder encontrar la llave.
Una carcajada retumbo en el espacio, a la Luna
le hacía gracia ver a Martín sumido en esos pensamientos negativos, que
lo hacían sentir tan inseguro, cuando termino de reír dijo: !No te
olvides, que aquí viven todos mis amigos, y son ellos los que nos van a ayudar,
además te cuento que ya están buscando a Halley un cometa muy veloz para que
nos ayude.
Cuando
Martín se subió en el rayo de luz de la Luna y empezó a subir, vio como la
Tierra se empequeñecía en tamaño pero crecía en belleza, ver las tonalidades de
la tierra desde la lejanía era todo un espectáculo, las gamas de verdes, azules
y ocres, contrastaban con el blanco de la nieve como una pintura natural
nunca antes vista.
Cuando
perdió de vista la tierra, empezó a desfilar ante sus ojos, estrellas en todos
los tamaños y brillos ,galaxias y constelaciones de grandes tamaños y a su lado
pasaba el polvo estelar con cuidado para no lastimarlo, ya que Martín se había
convertido en el invitado de honor, al que todos querían deslumbrar y
cuidar.
Martín, olvido por un momento la dura tarea que tenían, se sentía como en un parque de diversiones en donde divertirse era el único objetivo, solo una voz frágil pero segura lo saco de aquella irrealidad, y esta decía: ya hemos encontrado a Halley y está muy próximo a llegar, hay que prestar mucha atención para poder ver el poder de la velocidad.
La
Estrellita con voz frágil no había terminado de pronunciar sus palabras
cuando apareció en el horizonte una cola con luz, que en tan solo unos
segundos se había aproximado hasta donde estaban y las saludo con mucho estilo
dando varios giros sobre el mismo.
Martín lo
quería saludar, pero ni su voz ni su brazo le respondieron, la sorpresa era
mucho mayor que su voluntad.
Amiga blanca, me dio mucha alegría saber que me estabas buscando, he venido lo más pronto posible a través del eco de las estrellas, ellas son muy eficaces al pasar el voz a voz.
Amiga blanca, me dio mucha alegría saber que me estabas buscando, he venido lo más pronto posible a través del eco de las estrellas, ellas son muy eficaces al pasar el voz a voz.
Tú sabes
que eres uno de mis cometas más querido y mi maestro, contigo he
descubierto muchos secretos de nuestro mundo, juntos hemos vivido aventuras
inolvidables y por eso he pensado en ti para pedir la ayuda que en estos
momentos necesito, respondió la Luna.
Pero antes de que le hablara de lo que necesitaba se sentó con su viejo amigo a recordar tiempos pasados, se rieron de sus travesuras y sustos y recordaron juntos a más de un amigo en común.
Pero antes de que le hablara de lo que necesitaba se sentó con su viejo amigo a recordar tiempos pasados, se rieron de sus travesuras y sustos y recordaron juntos a más de un amigo en común.
Martín se sintió celoso e ignorado y para llamar
la atención tosió con insistencia.
Perdóname
amiguito, la emoción del encuentro es la única razón de mi olvido, te
presento a Halley el cometa más divertido que conozco.
Eres un
niño muy especial, desde el primer momento que te vi sentí que íbamos a ser muy
buenos amigos, me gusta ver tu cara tan feliz y esos ojos tan grandes y
expresivos que parece como si la cara
fuera muy
pequeña para ellos. Dinos Halley
La Luna le respondió: no es eso, lo que pasa es que Martin esta tan sorprendido con nuestro mundo, que abre los ojos más de la cuenta.
La Luna le respondió: no es eso, lo que pasa es que Martin esta tan sorprendido con nuestro mundo, que abre los ojos más de la cuenta.
Los tres
se rieron al tiempo y sus risas hicieron eco en aquel espacio interestelar y
aquello se convirtió en una fiesta, para terminar los aventureros le contaron
al cometa la razón por la que estaban allí y porque lo iban a necesitar
tanto.
Halley
les prometió ayudarles y sin perder tiempo les dijo que se subieran en su cola
para iniciar la búsqueda de la quinta llave, ellos hicieron caso e iniciaron
el viaje por el mundo de las estrellas.
Primero visitaron las nebulosas, unas
tenían forma de espirales, otras ovales y algunas parecían esferas,
hablaron con Andrómeda y Orión pero nadie sabía nada sobre la llave y les
aseguraron a los aventureros que ellas no se prestarían para nada así.
Luego recorrieron las constelaciones, cada una de ellas estaban formadas por diferentes número de estrellas que daban diferentes intensidades de luz .
Luego recorrieron las constelaciones, cada una de ellas estaban formadas por diferentes número de estrellas que daban diferentes intensidades de luz .
Cuando en
Géminis, terminaron el recorrido por las constelaciones se dieron cuenta ellas
tampoco sabían nada.
Luego partieron hacia los planetas, llegaron a Marte
Luego partieron hacia los planetas, llegaron a Marte
y les
pareció muy pequeño, de Júpiter les llamo la atención sus doce satélites
que parecían como si fueran los guardianes del enorme planeta.
De Saturno les gusto el enorme anillo que lo rodeaba y uno a uno fueron visitando los diferentes planetas sin poder averiguar nada sobre la llave.
Hasta que llegaron a Casinada, un planeta tan pequeño que no aparecía en ningún mapa, para notar la presencia de sus habitantes era necesario que todos se reunieran en un grupo, loa aventureros iban a seguir de largo y Martín por un gesto casi que inconsciente saco su mano y se despidió, los habitantes del lugar le respondieron con un adiós, pero como el niño no los miro, levantaron más fuerte la voz y al unísono gritaron: Adiós.
De Saturno les gusto el enorme anillo que lo rodeaba y uno a uno fueron visitando los diferentes planetas sin poder averiguar nada sobre la llave.
Hasta que llegaron a Casinada, un planeta tan pequeño que no aparecía en ningún mapa, para notar la presencia de sus habitantes era necesario que todos se reunieran en un grupo, loa aventureros iban a seguir de largo y Martín por un gesto casi que inconsciente saco su mano y se despidió, los habitantes del lugar le respondieron con un adiós, pero como el niño no los miro, levantaron más fuerte la voz y al unísono gritaron: Adiós.
La Luna y
Martín se detuvieron a mirar y descubrieron a los habitantes del lugar, se
quedaron sorprendidos al ver la cantidad de habitantes que tenia aquel planeta
tan pequeño, hablando con ellos se enteraron de como comían, vivían y de
todas sus costumbres, cuando Martín y la Luna se estaban despidiendo Martín les
pregunto: Por casualidad ustedes saben en donde escondió el hechicero la llave
que abre la torre en donde está la niña de la luz blanca?
La llave que abre la torre? Al unísono preguntaron los habitantes de Casinada.
La llave que abre la torre? Al unísono preguntaron los habitantes de Casinada.
! Si esa
misma! Respondió Martín.
Alguno de
nosotros les hemos oído hablar sobre la llave a los agujeros negros, pero como
no era de nuestro interés no le hemos prestado la suficiente atención.
! Debemos salir para el territorio de los agujeros negros! Dijo la Luna muy apurada.
Si van hacia los donde los agujeros negros, deben de ir con mucho cuidado, ellos son muy traicioneros !Cuídense! Les gritaban los habitantes de Casi nada a tiempo que agitaban sus manos para despidiesen.
La marcha fue veloz pero demasiada larga, recorrer la vía láctea llevaba su tiempo y más en la compañía de Martín que todo lo quería saber.
! Debemos salir para el territorio de los agujeros negros! Dijo la Luna muy apurada.
Si van hacia los donde los agujeros negros, deben de ir con mucho cuidado, ellos son muy traicioneros !Cuídense! Les gritaban los habitantes de Casi nada a tiempo que agitaban sus manos para despidiesen.
La marcha fue veloz pero demasiada larga, recorrer la vía láctea llevaba su tiempo y más en la compañía de Martín que todo lo quería saber.
El territorio de los agujeros negros semejaba
una fresa llena de lunares, mientras Halley y la Luna discutían sobre la
estrategia a seguir para vencer a los agujeros negros, Martín se asomó a uno de
ellos, este sin perder tiempo lo atrapo y se lo estaba tragando, Martín lanzo
un grito sordo que llamo la atención de sus amigos, estos agarraron u a de las
manos del
niño, pero el agujero tenia tal fuerza que no solo se tragó a Martín sino parte
de la Luna, pero Halley saco toda su potencia y le logro ganar la batalla
recuperando a sus amigos.
Martín se
quedó mudo, por más que La luna le preguntaban por su estado, este no lograba
pronunciar palabra. Llegaron a pensar que el agujero se había tragado su
lengua. Cuando Martín logro de aquel ahogo que sentía por haber sido tragado
por el agujero dijo: este susto valió la pena, en el fondo del agujero,
pero muy...muy lejos vi la llave.
En buen lío nos hemos metido, dijo la Luna.
Uno de nosotros debe meterse en el agujero, yo pienso que debo de ser yo, dijo Halley, no creo justo que les pase nada a ninguna de ustedes después de todo el esfuerzo que han hecho por liberar a la niña de la luz blanca.
En buen lío nos hemos metido, dijo la Luna.
Uno de nosotros debe meterse en el agujero, yo pienso que debo de ser yo, dijo Halley, no creo justo que les pase nada a ninguna de ustedes después de todo el esfuerzo que han hecho por liberar a la niña de la luz blanca.
Amigo, lo hemos hecho por decisión propia, nadie nos obligó y creo que nosotros debemos de terminar lo que empezamos. Dijo la Luna.
En este
tema. O hay discusión, yo iré la experiencias de los años son la mejor
arma, yo sé perfectamente lo que tengo que hacer, solo tengo una preocupación
y es como
vamos a lograr reunirnos en el mismo tiempo?
No sé si tu Mart lo sabes, pero todo aquel que logre atravesar un agujero negro, al llegar al otro lado llega al día en el cual se estaba gestando, por, o tanto si logro pasar al otro lado retrocederé en el tiempo.
Y porque no llamamos a Cronos, el dueño del tiempo, para que nos dé una mano. Dijo la Luna.
Sin perder tiempo Halley salió a buscar a Cronos y Martín no entendía lo que estaba pasando, pero la Luna le contó un poco sobre el modo de ser de los cometas, su forma acelerada de actuar, el gran corazón que tenían y no habían terminado la conversación cuando muy lejos vieron que Halley y Cronos ya estaban llegando.
No sé si tu Mart lo sabes, pero todo aquel que logre atravesar un agujero negro, al llegar al otro lado llega al día en el cual se estaba gestando, por, o tanto si logro pasar al otro lado retrocederé en el tiempo.
Y porque no llamamos a Cronos, el dueño del tiempo, para que nos dé una mano. Dijo la Luna.
Sin perder tiempo Halley salió a buscar a Cronos y Martín no entendía lo que estaba pasando, pero la Luna le contó un poco sobre el modo de ser de los cometas, su forma acelerada de actuar, el gran corazón que tenían y no habían terminado la conversación cuando muy lejos vieron que Halley y Cronos ya estaban llegando.
! Creo que no me he tardado mucho! Con orgullo
dijo
Halley. Prosiguió diciendo: Cronos estos son los amigos de los que te hable.
Hola
Cronos, respondieron Martín y la Luna.
Estoy aquí para ayudarles en todo lo que necesitan.
Con una sonrisa y un gesto de agradecimiento por haber acudido al llamado incondicionalmente, nuestros amigos le respondieron: tenemos un problema por resolver y solo tú nos vas a poder ayudar. Nuestro amigo Halley va atravesar un agujero negro para recuperar una llave, que este la tiene en su poder, el nos la va a entregar para nosotros poder liberar a la niña de la luz blanca, pero cuando Halley llegue al otro lado estará en otro tiempo diferente al nuestro.
Estoy aquí para ayudarles en todo lo que necesitan.
Con una sonrisa y un gesto de agradecimiento por haber acudido al llamado incondicionalmente, nuestros amigos le respondieron: tenemos un problema por resolver y solo tú nos vas a poder ayudar. Nuestro amigo Halley va atravesar un agujero negro para recuperar una llave, que este la tiene en su poder, el nos la va a entregar para nosotros poder liberar a la niña de la luz blanca, pero cuando Halley llegue al otro lado estará en otro tiempo diferente al nuestro.
!Esos no
son problemas, yo les tengo la soluciona, le diré a Halley que me lleve a
recoger mi reloj de arena gigante, en el mismo momento en que Halley inicie su
travesía en el agujero negro, ustedes dos deben de estar dentro de mi reloj de
arena y yo lo volteo y así lograremos que los tres se vuelvan a encontrar en el
mismo tiempo, pero si no se hace al mismo tiempo se corre el riesgo de que no
coincidan en el tiempo.
Aquí los
estaremos esperando! Dijo la Luna.
Al regresar Halley y Cronos, se pusieron en la tarea de ensayar como iniciar el viaje sincronizados, ninguno quería fallar, pero al final llegaron a un acuerdo era que cuando Cronos tosiera por tercera vez, los tres iniciaban el viaje para no correr riesgo, era un viaje hacia un mundo desconocido en el que todo podía pasar.
Al regresar Halley y Cronos, se pusieron en la tarea de ensayar como iniciar el viaje sincronizados, ninguno quería fallar, pero al final llegaron a un acuerdo era que cuando Cronos tosiera por tercera vez, los tres iniciaban el viaje para no correr riesgo, era un viaje hacia un mundo desconocido en el que todo podía pasar.
Llegado
el momento iniciaron el viaje al mismo tiempo, los aventureros empezaron a
danzar en medio de la arena como si fueran un grano más de aquel reloj
gigantesco, el mareo era contaste y el tiempo parecía pasar más lentamente.
Halley
fue tragado como por un sifón, la fuerza del del agujero era tal que el cometa
pensaba que iba terminar exprimido por aquella fuerza, a medida que se acercaba
a la llave el agujero lo apretaba más contra sus paredes, pero Halley solo
pensaba en agarrar la llave, en el momento justo que la iba a alcanzar el
agujero la lanzó al vacío pero el cometa con su cola la logro atrapar y la
guardo con tal decisión para que nadie se la pudiera quitar.
En el mismo momento que el agujero negro desapareció, terminaron el viaje Martín y la Luna, Halley con orgullo les mostraba la llave, pero debido al mareo que sentían por aquel extraño viaje no eran capaces de celebrar, solo se sentaron sin moverse para poder recuperar su estabilidad.
En el mismo momento que el agujero negro desapareció, terminaron el viaje Martín y la Luna, Halley con orgullo les mostraba la llave, pero debido al mareo que sentían por aquel extraño viaje no eran capaces de celebrar, solo se sentaron sin moverse para poder recuperar su estabilidad.
Halley se sentó, el también necesitaba recuperarse por todos los maltratos que el agujero le había dado, solo cuando vio a los aventureros recuperados les entrego la llave y se desapareció tan rápido como
cuando
habla llegado sin de irles ni una palabra.
Martín con una cara de desconcierto, miro a la Luna y le dijo se ha enojado con nosotros?
!no te preocupes amigo, se me olvido contarte que los cometas son muy sentimentales y nunca se despide para que nadie los vea llorar.
Martín reacciono y grito con toda sus fuerzas: “Nunca te voy a olvidar", el guardaba la esperanza que en algún lugar en donde estuviera el cometa lo iba a escuchar, en realidad no se equivocaba porque Halley dio una vuelta y se escondió para poder ver partir a sus amigos sin que ellos lo vieran.
Listos con la llave en la mano, partieron hacia el mundo de los acertijos ya más cerca de cumplir la meta que ellos mismos se habían trazado.
Martín con una cara de desconcierto, miro a la Luna y le dijo se ha enojado con nosotros?
!no te preocupes amigo, se me olvido contarte que los cometas son muy sentimentales y nunca se despide para que nadie los vea llorar.
Martín reacciono y grito con toda sus fuerzas: “Nunca te voy a olvidar", el guardaba la esperanza que en algún lugar en donde estuviera el cometa lo iba a escuchar, en realidad no se equivocaba porque Halley dio una vuelta y se escondió para poder ver partir a sus amigos sin que ellos lo vieran.
Listos con la llave en la mano, partieron hacia el mundo de los acertijos ya más cerca de cumplir la meta que ellos mismos se habían trazado.
EL SEXTO MUNDO
Cuando
regresaron al mundo de los acertijos, el príncipe de las respuestas ni se
sorprendió solo les dijo: yo estaba seguro de que iban a recuperar la llave que
estaba oculto en el mundo de las estrellas por ser el mundo en donde vives tú,
Luna, pero lo que nunca me imaginé era que lo iban a hacer en tan corto tiempo.
Fueron
mis amigos, aquellos que conozco de toda la vida los que nos ayudaron a
descubrir cómo encontrarla, dijo la Luna con orgullo.
Ya casi están en la recta final y me imagino que sus deseos es terminar muy pronto toda esta búsqueda por eso les voy a dar el acertijo para que puedan partir muy pronto.
Ya casi están en la recta final y me imagino que sus deseos es terminar muy pronto toda esta búsqueda por eso les voy a dar el acertijo para que puedan partir muy pronto.
Varían en sus formas
y les
gusta correr,
Si dos de ellas se juntan
todos lo van a saber.
! Bueno
príncipe, no te hagas el distraído y dinos de una buena vez la pista para
iniciar nuestra búsqueda!
Dijo Martín simulando estar un poco enojado.
Ten paciencia pequeño, ya se las iba a dar:
Deben de viajar hasta un paraje muy lejano donde siempre hace frió llamado
llamado los abismos traga nieblas,
Prepárate Martín para subir como si fueras para el cielo, los abismos traga nieblas se encuentran en el final del camino de las altas montañas. Dijo la Luna.
La Luna siempre pensando en la comodidad del niño
Prepárate Martín para subir como si fueras para el cielo, los abismos traga nieblas se encuentran en el final del camino de las altas montañas. Dijo la Luna.
La Luna siempre pensando en la comodidad del niño
se
convirtió en un trineo e iniciaron su recorrido por los linderos de las
montañas, estas cada vez eran más elevadas, llego un momento en el que la
niebla era tan espesa que no podían ver el camino.
Caminaron durante tres horas en estas circunstancias impulsadas por la intuición porque no se veía nada, en un momento se vieron envueltos por una niebla y esta a su vez era atraída por una fuerza misteriosa. Ambos sintieron como si estuvieran de nuevo ante la presencia de los agujeros negros, salieron huyendo de allí y cuando se habían alejado lo suficiente y miraron hacia atrás se dieron cuenta que habían estado ante la presencia de los abismos traga niebla.
Por más que pensaban en alternativas de enfrentarlos no se les ocurría nada hasta que la Luna dijo: si queremos encontrar la respuesta que estamos buscando, nos vamos a tener que dejar tragar por los abismos.
Caminaron durante tres horas en estas circunstancias impulsadas por la intuición porque no se veía nada, en un momento se vieron envueltos por una niebla y esta a su vez era atraída por una fuerza misteriosa. Ambos sintieron como si estuvieran de nuevo ante la presencia de los agujeros negros, salieron huyendo de allí y cuando se habían alejado lo suficiente y miraron hacia atrás se dieron cuenta que habían estado ante la presencia de los abismos traga niebla.
Por más que pensaban en alternativas de enfrentarlos no se les ocurría nada hasta que la Luna dijo: si queremos encontrar la respuesta que estamos buscando, nos vamos a tener que dejar tragar por los abismos.
Ya estaban dispuestos a caer en las garras
de los abismos, cuando vio como una enorme niebla se había escapado del lugar y
fue subiendo lentamente hasta convertirse en nube.
Ver esto
los dejo muy pensativos, analizaron de nuevo el acertijo y llegaron a la
conclusión que las nubes era la respuesta que ellos buscaban.
De nuevo les toco subir para ir a buscar la llave, pero no tanto pues las nubes hacen más parte de la tierra que de las estrella, lo que ellos no sabían era que la niebla que se había logrado escapar les había
De nuevo les toco subir para ir a buscar la llave, pero no tanto pues las nubes hacen más parte de la tierra que de las estrella, lo que ellos no sabían era que la niebla que se había logrado escapar les había
informado
a las nubes de la llegada de los aventureros y el motivo que tenían para
estar allí.
Las nubes formaron un gran alboroto, todas hablaban al tiempo se oía un gran alboroto, todas hablaban de cómo proteger la llave de las garras de los intrusos.
Las nubes formaron un gran alboroto, todas hablaban al tiempo se oía un gran alboroto, todas hablaban de cómo proteger la llave de las garras de los intrusos.
Se
unieron para urdir un plan, estaban tan juntas hablando en secreto que se formó
una gran tormenta y sin pensarlo lograron retrasar a los visitantes por
varias horas.
La Luna por más esfuerzo que hacía para avanzar no lo lograba por la fuerza del agua, como esta lucha se prolongó, las nubes aprovecharon para esconder la llave.
Martín
pesaba más de lo normal por tener su equipaje y su ropa mojada, la Luna que
estaba muy fatigada no lograba sostener su peso y el del niño y
se vio
obligada a recostarse en un estrato que pasaba
por allí,
en busca de un descanso que le permitiera recuperarse para continuar su camino.
Los
aventureros se quedaron dormidos, el estrato ayudado por otros de su
misma especie los llevaron muy lejos del lugar, todos habían decidido alejarlos
lo mayor posible del cirro que ocultaba la llave.
Cuando los estratos pensaron que ya estaban lo suficientemente lejos, soltaron a nuestros aventureros y los dejaron en el aire, el sobresalto de la caída libre los despertó. La Luna despertó y agarro a Martín de su camisa, logrando que escapar de una caída que hubiera sido el final de la historia.
Apenas se recuperaron del susto trataron de ubicar el sitio en donde se encontraban, sacaron la brújula pero allí no funcionaba, sus agujas no intentaban ni moverse, empezaron a gritar pero sus voces no producían eco , llegaron a pensar que se habían quedado solos en este mundo.
Cuando los estratos pensaron que ya estaban lo suficientemente lejos, soltaron a nuestros aventureros y los dejaron en el aire, el sobresalto de la caída libre los despertó. La Luna despertó y agarro a Martín de su camisa, logrando que escapar de una caída que hubiera sido el final de la historia.
Apenas se recuperaron del susto trataron de ubicar el sitio en donde se encontraban, sacaron la brújula pero allí no funcionaba, sus agujas no intentaban ni moverse, empezaron a gritar pero sus voces no producían eco , llegaron a pensar que se habían quedado solos en este mundo.
Martín recordó el rayo que le había regalado Tauri y lo saco, y mirando a su amiga blanca le dijo: No sé para que nos va a servir pero mi corazón me dice que es el momento de sacarlo.
Uno
siempre se debe dejar llevar por sus
intuiciones,
saca tu rayito y miremos a ver qué pasa. Dijo la Luna.
Martín
saco su rayo y lo movía en todas direcciones, pero no pasaba nada, luego un
poco enojado puso el
rayo
enfrente de sus ojos para reclamarle por no hacer nada, pero en ese momento el
niño sintió que algo extraño estaba pasando cuando el rayo se introdujo por su
entrecejo.
En ese
momento Martín vio claramente un libro en el cual se podía leer: las nubes
tienen un lugar a donde llevan a sus prisioneros, allí no hay manera de
calcular las distancias, el tiempo ni la ubicación, son llamados lugares
neutros y la única forma de salir de allí es en una nube.
En el
libro había un dibujo de un compresor y un letrero que decía: todo lo que
deseas se materializa. Martín pensó que el compresor podía ser la clave para
poder salir de allí y deseo conseguirlo con todo el corazón y el rayo se lo
materializo.
Ya sabemos que debemos de esperar el paso de una nube para podernos marchar dijo Martín. Esperaron horas, días y semanas y la nube no aparecía, el niño ya estaba muy aburrido de no hacer nada y se dedicó
a jugar
con el compresor, la Luna ni lo miraba pues tenía la obsesión de salir de
allí y sin que se dieran cuenta el compresor echaba aire frío y fue enfriando
la temperatura de aquel lugar desconocido.
El ruido del aparato llego a ser tan ensordecedor, que la Luna miro a Martín para pedirle que lo apagara, pero se quedó sorprendida al descubrir que el niño con su juego estaba formando una nube artificial, el enojo se convirtió en jubilo y la Luna termino ayudándolo a Martín con el compresor para que la nube fuera lo suficientemente grande para poder llevar a los dos.
El ruido del aparato llego a ser tan ensordecedor, que la Luna miro a Martín para pedirle que lo apagara, pero se quedó sorprendida al descubrir que el niño con su juego estaba formando una nube artificial, el enojo se convirtió en jubilo y la Luna termino ayudándolo a Martín con el compresor para que la nube fuera lo suficientemente grande para poder llevar a los dos.
Tuvieron
que hacer un gran esfuerzo para poder huir de allí en la nube artificial, al
salir de encontraron con una barrera bastante densa de nubes que hacían el
intento de detenerlas pero ellos continuaron el camino llevados por su
intuición y el deseo tan grande de culminar el objetivo por el que estaban peleando.
Llegaron a la zona de los cúmulos y estos utilizaron el recurso de una granizada para impedirles el paso, el tamaño del granizo era como bolas de pin pon, a Martín lo lastimaron en sus piernas y manos y la Luna no tuvo otra alternativa que buscar un refugio y esperar que su amigo se recuperara.
Llegaron a la zona de los cúmulos y estos utilizaron el recurso de una granizada para impedirles el paso, el tamaño del granizo era como bolas de pin pon, a Martín lo lastimaron en sus piernas y manos y la Luna no tuvo otra alternativa que buscar un refugio y esperar que su amigo se recuperara.
El lugar en donde se escondieron no era visible
para
nadie, la
Luna lo escogió con gran cuidado para que nadie los lastimara, muy cerca
pasaron un par de cúmulos muy entretenidos en una conversación en la cual uno
le decía al otro: nuestra granizada surtió efecto nos libramos de los a
aventureros y ni siquiera se enteraron que eran los cirros los que ocultan la
llave.
Apenas
Martín se recuperó, la Luna le contó lo que había escuchado y el niño le
respondió: Amiga llévame hasta mi casa para yo buscar a don Pascual él es un
experto en meteorología y nos puede decir que debemos de hacer.
La Luna
hizo lo que Martín le había pedido, al llegar a la casa de don Pascual lo
saludo, este le pregunto por su padre y por el motivo que lo había llevado
hasta donde él.
El niño
le contó, que su padre estaba muy bien y le dijo que necesitaban de su ayuda,
la Luna fue la encargada
de contarle toda la historia y de preguntarle cómo podían llegar hasta donde
los cirros.
Lo único que se me ocurre es que utilicen un
globo para llegar hasta allí, la Luna si debe de saber que
los
cirros son las nubes más elevadas, están por encima de los cúmulos, mi
recomendación es que vayan disfrazados para no despertar sospechas ya que allá
arriba todos conocen el motivo que los lleva hasta allí. Es más yo los voy
acompañar en el viaje y voy a ir a donde el mago de las alturas que posee más
de cincuenta globos pues su diversiones estar allá arriba y sé que como somos
viejos amigos no me va a negar el favor.
Los tres
fueron a buscar al mago de las alturas, él vivía en un bosque sembrado de árboles
gigantescos y en todo el centro había un claro en donde guardaba sus globos,
era un contraste muy llamativo ver todo ese colorido de sus globos rodeado de
los diferentes tonos de verdes que tenían los árboles.
El mago
se conmovió con la historia que le contaron su amigo Pascual y sus amigos y en
reconocimiento a la valentía del niño le dijo: Elige el globo que quieras
que yo se los voy a prestar, Martín desde que llego al lugar sintió una
fascinación por el globo más
vistoso era de color azul, verde, rojo, amarillo y naranjado, el mago les
recomendó que llevaran suficiente comida, abrigo y combustible como si fueran a
realizar un largo viaje.
Los tres
viajeros hicieron caso de las recomendaciones del mago, consiguieron las
provisiones y se disfrazaron de turistas orientales.
Iniciaron el viaje sin contratiempos hasta que llegaron a los estratos, pues todos allí arriba habían quedado en no dejar pasar a nadie por el temor de que la Luna y Martín enviaran un espía para averiguar en donde estaba la llave.
Iniciaron el viaje sin contratiempos hasta que llegaron a los estratos, pues todos allí arriba habían quedado en no dejar pasar a nadie por el temor de que la Luna y Martín enviaran un espía para averiguar en donde estaba la llave.
Los
estratos se unieron para impedirles el paso, por más que desviaran la ruta, los
estratos los seguían.
Martín les dijo: y porque no los asustamos, prenda os las antorchas y nos aproximamos con decisión. Sin perder tiempo don Pascual prendió las cuatro antorchas del globo y arremetieron contra los estratos, estos salieron Huyendo y les dejaron el camino libre.
Martín les dijo: y porque no los asustamos, prenda os las antorchas y nos aproximamos con decisión. Sin perder tiempo don Pascual prendió las cuatro antorchas del globo y arremetieron contra los estratos, estos salieron Huyendo y les dejaron el camino libre.
Siguieron
subiendo y Martin pregunto: Los cúmulos terminan como en una especie de cúpula
y tiene la base plana?
Si le
respondieron a la vez sus acompañantes y don Pascual agrego y también son muy
densos.
Entonces
ya estamos llegando, miren a la derecha.
Cuando miraron, se encontraron ante unos cúmulos
amenazantes
y decididos a no dejarlos pasar.
Don Pascual prendió de nuevo las antorchas y no dio resultado, al contrario llegaban cúmulos de todas partes para impedirles el paso.
Don Pascual prendió de nuevo las antorchas y no dio resultado, al contrario llegaban cúmulos de todas partes para impedirles el paso.
Don
Pascual sentía que él tenía que buscar las soluciones y muy seguro les dijo: Yo
conozco una forma de ahuyentarlos y es con grandes ráfagas de viento.
Y como lo vamos a lograr, si unimos fuerzas los tres con el viento que producimos apenas podemos mover el cumulo más pequeño. Dijo Martín un pico preocupado.
Mi propuesta es que utilicemos hijas de colores para hacer veletas, me imagino que tu llevas en tu equipaje un cuaderno con hojas de colores le pregunto a Martín y este le respondió. que llevaba más de uno.
Y como lo vamos a lograr, si unimos fuerzas los tres con el viento que producimos apenas podemos mover el cumulo más pequeño. Dijo Martín un pico preocupado.
Mi propuesta es que utilicemos hijas de colores para hacer veletas, me imagino que tu llevas en tu equipaje un cuaderno con hojas de colores le pregunto a Martín y este le respondió. que llevaba más de uno.
Todos se
pusieron a hacer veletas de colores y las fueron pegando alrededor del globo,
estas empezaron a girar con rapidez pero entre todas no lograron sino mover un
cumulo pero pronto recupero su posición.
De nuevo se reunieron a discutir un nuevo plan y se
pusieron
de acuerdo en llamar al viento para que les ayudara y los tres empezaron a
gritar: Viento, viento.
El inquieto personaje estaba muy entretenido haciendo pequeños ciclones, cuando los escucho salió corriendo para averiguar quién lo necesitaba, llego con tal fuerza que empujo al globo y los tres iban de un lado para el otro, las veletas salieron volando y se alejaban con rapidez y la llama del globo se doblaba que casi quemaba lona y todos pensaron que iban a terminar allí sus días en medio de las llamas.
El inquieto personaje estaba muy entretenido haciendo pequeños ciclones, cuando los escucho salió corriendo para averiguar quién lo necesitaba, llego con tal fuerza que empujo al globo y los tres iban de un lado para el otro, las veletas salieron volando y se alejaban con rapidez y la llama del globo se doblaba que casi quemaba lona y todos pensaron que iban a terminar allí sus días en medio de las llamas.
El viento
al ver el desastre que había producido por su impulso de ir rápido se aquieto y
todo volvió a la normalidad. Don Pascual le contó todo al viento, este se
enojó con el hechicero y quiso ser parte de los salvadores de la niña de la luz
blanca, por eso se puso en la tarea de alejar uno a uno los cúmulos hasta
lograr despejar el camino.
Después
de tantos inconvenientes lograron llegar hasta los cirros, por lo general estos
se encuentran aislados y altos, pero en esta ocasión había demasiados
y todos estaban juntos para que la Luna y Martín no pudieran adivinar cuál
de ellos tenía la
llave.
Los tres visitantes empezaron a descartar a los menos densos y solo quedo la mitad de los cirros, luego le pidieron al globo que con su aire caliente les ayudara a disolver a algunos, los cirros escucharon la conversación y los más temerosos salieron huyendo, el globo los seguía atacando sin consideración logrando que todos huyeran, solo había uno rezagado por el peso que llevaba, cuando vio que el globo lo iba a atacar grito: Me rindo, me rindo y sin oponer resistencia entrego la llave no sin antes lamentarse de haber defraudado al hechicero.
Martín al verlo tan triste se compadeció y le contó la historia de la niña blanca, el cirro termino llorando de la rabia por haberse dejado engañar del hechicero que les había dicho que esas llaves servían para salvar al planeta de un enemigo muy peligroso, y el cirro se sintió feliz por haberse rendido.
Los tres visitantes empezaron a descartar a los menos densos y solo quedo la mitad de los cirros, luego le pidieron al globo que con su aire caliente les ayudara a disolver a algunos, los cirros escucharon la conversación y los más temerosos salieron huyendo, el globo los seguía atacando sin consideración logrando que todos huyeran, solo había uno rezagado por el peso que llevaba, cuando vio que el globo lo iba a atacar grito: Me rindo, me rindo y sin oponer resistencia entrego la llave no sin antes lamentarse de haber defraudado al hechicero.
Martín al verlo tan triste se compadeció y le contó la historia de la niña blanca, el cirro termino llorando de la rabia por haberse dejado engañar del hechicero que les había dicho que esas llaves servían para salvar al planeta de un enemigo muy peligroso, y el cirro se sintió feliz por haberse rendido.
Se
despidieron del cirro sin rencores para partir hacia el mundo de los acertijos
en busca del último acertijo que los llevaría hasta la séptima llave que le
daría la libertad a la niña de la luz blanca.
EL
SEXTO MUNDO
Cuando
llegaron al mundo de los acertijos y fueron al palacio a buscar al príncipe de
las respuestas, uno de los sirvientes no los dejo seguir como lo hacía siempre,
sino que los llevo hasta un pequeño salón para que allí lo esperaran.
Ellos se
miraron extrañados pero acataron las órdenes, esperaron por un buen tiempo y
cuando se empezaban a aburrir apareció el príncipe de las respuestas
quien con una formalidad poco usual en el los invito a seguir.
Los
invito a pasar al comedor, el cual estaba decorado con flores traídas de
diferentes lugares del mundo, los manteles eran en brocados antiguos de una
delicadeza nunca vista, la comida era tan deliciosa y variada que podía
satisfacer hasta los paladares más exquisitos y para Martin había una
mesa llena de postres, helados y chocolates.
Todo esto hace parte de la despedida que quiero darles, no sé si ya han caído en la cuenta que al darles el acertijo para encontrar la séptima llave, ya no tendrán motivos para regresar, por eso antes de que partan quiero compartir con ustedes esta cena y una última reunión en donde me gustaría oír todas las historias que tienen de su travesía en busca de las llaves.
Todo esto hace parte de la despedida que quiero darles, no sé si ya han caído en la cuenta que al darles el acertijo para encontrar la séptima llave, ya no tendrán motivos para regresar, por eso antes de que partan quiero compartir con ustedes esta cena y una última reunión en donde me gustaría oír todas las historias que tienen de su travesía en busca de las llaves.
Luego de una corta pausa continuo diciendo: No
quiero dejarlos partir, sin decirles lo feliz que me han hecho por haberlos
conocido, haber compartido con ustedes momentos inolvidables y por haberme
permitido conocer lo que es el valor, la amistad, la paciencia la constancia y
el amor incondicional por los demás, estos son valores que escasean hoy en día.
Al terminar le dio un beso a la Luna y otro a Martín, luego con un aire
ceremonioso empezó a cenar pero no fue capaz de disimular su nostalgia.
Cuando termino de comer abrió el libro de los acertijos y empezó a leer: Es
algo que todo traspasa
Sin nada llegar a dañar, fuente de conocimiento
que todos quieren alcanzar.
Sin nada llegar a dañar, fuente de conocimiento
que todos quieren alcanzar.
Este
mundo nos rodea, pero para que ustedes logren encontrar la llave deben de ir
hasta el parque de los laberintos, les estoy dando estas pistas antes que
Martín con su impaciencia me las reclame. Luego de darle un caluroso y largo
abrazo a cada uno de los aventureros, ellos partieron en busca de la última
llave.
Iniciaron la búsqueda del parque de los laberintos por un camino muy pintoresco y entretenido. En primer lugar pasaron por el parque de las azaleas, ubicado en la plaza principal de la ciudad de las flores, todos los habitantes del lugar coleccionas azaleas y se podían apreciar en todos colores y tamaños.
Iniciaron la búsqueda del parque de los laberintos por un camino muy pintoresco y entretenido. En primer lugar pasaron por el parque de las azaleas, ubicado en la plaza principal de la ciudad de las flores, todos los habitantes del lugar coleccionas azaleas y se podían apreciar en todos colores y tamaños.
Luego llegaron a un paraje llamado el paraíso
del agua, pues allí se encontraba dicho elemento en todos sus estados, liquida,
gaseosa, sólida y se podía apreciar el granizo, la nieve, el rocío, las
cascadas los ríos, el mar u el arco iris que llenaba el lugar de color y vida.
Los ojos
de Martín y la Luna se vieron atrapados por aquella lluvia multicolor.
Amiga
blanca, me maravillo de ver como la luz se mete en cada gota de agua las
embellece y no les hace daño.
Eres un
genio Martín, lograste descifrar el acertijo.
Lo dije sin pensarlo, solo hablaba de la belleza, pero tienes toda la razón, la luz es la respuesta a nuestro último acertijo. El descubrir la respuesta les dio
Lo dije sin pensarlo, solo hablaba de la belleza, pero tienes toda la razón, la luz es la respuesta a nuestro último acertijo. El descubrir la respuesta les dio
seguridad
y decisión para ir al parque de los laberintos.
Cuando llegaron al final del camino encontraron una puerta de cristal que conducía a unos pasadizos llenos de espejos.
Cuando llegaron al final del camino encontraron una puerta de cristal que conducía a unos pasadizos llenos de espejos.
Pienso que este es el parque de los laberintos, dijo el niño. Entremos respondió la Luna.
Cogidos
de la mano iniciaron la marcha con paso lento, pues allí se sentían muy inseguros
, por más precauciones que tomaron se dieron más de un golpe con los espejos,
que estaban allí con el único objetivo de engañar a todo el que entrara al
lugar.
Llegaron a un punto en donde el laberinto tenía una ramificación, Martín quería seguir el camino hacia la derecha y la Luna se quería ir a la izquierda, luego de una fuerte discusión sin llegar a in acuerdo tomaron la decisión de dejarlo en manos de la suerte y tiraron una moneda al aire ganando el camino de la derecha.
En este sendero se encontraron con los rayos danzarines, eran en diferentes, intensidades y tamaños, siempre danzaban con un ritmo y una espectacularidad que lograba acapara la atención de todos.
Martín y la Luna estaban atrapados por la fascinación de ver danzar aquellos rayos cuando uno de ellos el amarillo atrapo a Martín y empezó a danzar con él y lo mismo hizo uno de color azul con la Luna.
Ninguno de los dos quería dejar de danzar, este era un baile embriagador que enloquecía a los sentidos.
Llegaron a un punto en donde el laberinto tenía una ramificación, Martín quería seguir el camino hacia la derecha y la Luna se quería ir a la izquierda, luego de una fuerte discusión sin llegar a in acuerdo tomaron la decisión de dejarlo en manos de la suerte y tiraron una moneda al aire ganando el camino de la derecha.
En este sendero se encontraron con los rayos danzarines, eran en diferentes, intensidades y tamaños, siempre danzaban con un ritmo y una espectacularidad que lograba acapara la atención de todos.
Martín y la Luna estaban atrapados por la fascinación de ver danzar aquellos rayos cuando uno de ellos el amarillo atrapo a Martín y empezó a danzar con él y lo mismo hizo uno de color azul con la Luna.
Ninguno de los dos quería dejar de danzar, este era un baile embriagador que enloquecía a los sentidos.
Pero
cuando Martín sintió que sus pies no resistían más y quiso parar, se dio
cuenta que no se podía detener y que había caído en una trampa.
El niño con su mirada muy angustiada miro a la
Luna con la esperanza que esta le pudiera ayudar, pero ella también estaba en
la misma situación, se trataron de acercar para unir sus manos y tener
más fuerza, pero los rayos adivinaron sus intenciones y los alejaron aún más.
Martín apretó de nuevo su talismán de la buena suerte que lo protegía en los momentos difíciles y este se abrió en dos, era un relicario en uno de los lados tenía un espejo Martín al mirar se dio que allí estaba reflejada la imagen del gnomo del gorro dorado y le estaba haciendo una señal para que se acercara.
Martín con mucho cautela se acercó para que los rayos no se dieran cuenta y su amigo en voz muy
Martín apretó de nuevo su talismán de la buena suerte que lo protegía en los momentos difíciles y este se abrió en dos, era un relicario en uno de los lados tenía un espejo Martín al mirar se dio que allí estaba reflejada la imagen del gnomo del gorro dorado y le estaba haciendo una señal para que se acercara.
Martín con mucho cautela se acercó para que los rayos no se dieran cuenta y su amigo en voz muy
baja le
dijo: La única forma de vencerlos es hacer que ellos vean reflejada su imagen
en un espejo, el efecto de entrar en el mundo del revés los hace perder su
poder, y van a ser ustedes los que manejen la situación, pero deben de
tener mucho cuidado de no mirar el espejo porque perderían la oportunidad
de dominarnos.
Martín en su equipaje siempre llevaba un espejo, uno de sus juegos preferidos era hacer reflejar el sol en la cara de sus amigos; sin que el rayo se diera cuenta lo busco y lo puso en el piso, y aprovechando una de esas vueltas alocadas que el rayo le hacía dar y le pregunto: Eso que está en el piso es tuyo?
Martín en su equipaje siempre llevaba un espejo, uno de sus juegos preferidos era hacer reflejar el sol en la cara de sus amigos; sin que el rayo se diera cuenta lo busco y lo puso en el piso, y aprovechando una de esas vueltas alocadas que el rayo le hacía dar y le pregunto: Eso que está en el piso es tuyo?
El rayo amarillo se agacho y lo recogió luego
por puro instinto se miró en él y entro en el mundo del revés y perdió
todo su poder.
Luego el
niño hizo lo mismo con el rayo azul y con cada uno de los rayos danzarines que
los estaban cuidando y así pudieron huir de aquella pista de baile en donde
habían perdido la voluntad.
Continuaron su camino buscando la salida del laberinto pero cada vez se sentían más perdidas, iban de un pasadizo a otro hasta que cayeron en las garras de los espejos distorsionadores que lo que
Continuaron su camino buscando la salida del laberinto pero cada vez se sentían más perdidas, iban de un pasadizo a otro hasta que cayeron en las garras de los espejos distorsionadores que lo que
hacían
era distorsionar la imagen de las personas para engañarlos.
Martín se
veía como un anciano, sus arrugas eran tan profundas que ni el polvo lograba
salir de ellas, su joroba era tan pronunciada que tocaba el piso con su cabeza,
su pelo estaba totalmente blanco y sus uñas estaban tan largas que era incapaz
de coger algo con sus manos. Fue tal la impresión de Martín de ver que había
transcurrido tanto tiempo sin que se diera cuenta, que no quiso pedirle ayuda a
la luna por el temor de perder su último aliento de vida.
La Luna por su parte se vio convertida en una
enorme pasa blanca, reseca sin rayos de luz y ella también decidió esperar la
muerte con resignación los espejos habían logrado en los luchadores incansables
hacer desaparecer el deseo de continuar luchando.
Halley mientras tanto en otro lugar del universo sintió la curiosidad por saber cómo iban sus amigos y los buscó en los diferentes mundos pero en todos le dijeron que ya habían recuperado la llave y por eso se dirigió al mundo de la luz que era el único que le faltaba.
Halley mientras tanto en otro lugar del universo sintió la curiosidad por saber cómo iban sus amigos y los buscó en los diferentes mundos pero en todos le dijeron que ya habían recuperado la llave y por eso se dirigió al mundo de la luz que era el único que le faltaba.
Cuando
los encontró se asustó mucho de verlos en el estado en el que estaban, no le
gusto verlos vencidos
he ideo
un plan que puso en práctica de inmediato.
Metió su cola por la puerta de cristal del laberinto, llevaba la paciencia como su aliada para no dejarse engañar y así poder tomar un camino diferente al de sus amigos.
Metió su cola por la puerta de cristal del laberinto, llevaba la paciencia como su aliada para no dejarse engañar y así poder tomar un camino diferente al de sus amigos.
Hizo
varios intentos hasta que encontró el camino correcto, cuando paso por los
rayos danzarines se cuidó de llevar varios espejos para no caer bajo su fascinación
y cuando llego hasta donde los espejos distorsionadores cerraron los ojos para
no mirar su propio reflejo y a tientas busco a sus amigos para sacarlos de
allí.
Una vez
fuera del poder de los espejos hizo que se miraran de nuevo en uno de los
espejos que él había traído y se vieron cómo eran en realidad, volvieron a recuperar
la confianza en ellos mismos y comprobaron de nuevo que todo en la vida depende
de uno mismo y la fuerza, voluntad y la fe que le ponga a las cosas, ambas
querían agradecer a su amigo el cometa por haberles salvado la vida por segunda
vez, pero cuando miraron ya iba muy lejos.
Continuaron por el laberinto y este se estrechaba cada vez más, llego a tal punto que solo caminar una detrás de la otra. La Luna tomo la delantera y se dejó guiar por unos visos de colores, Martín la seguía hasta que llegaron al final del laberinto que
Continuaron por el laberinto y este se estrechaba cada vez más, llego a tal punto que solo caminar una detrás de la otra. La Luna tomo la delantera y se dejó guiar por unos visos de colores, Martín la seguía hasta que llegaron al final del laberinto que
terminaba
en un tobogán cubierto y en su interior se podía ver los siete colores del arco
iris, la Luna se tiro por aquel tobogán atraída por la magia del lugar y fue
seguida por Martín.
Al deslizarse por el tobogán Martín y la Luna se veían como si tuvieran rayas en sus cuerpos, el recorrido fue por todo el centro de la tierra y a pesar de que ellos habían iniciado su recorrido en las selvas Amazónicas el tobogán las llevo al polo norte y de allí dieron la vuelta y salieron al polo sur.
Al deslizarse por el tobogán Martín y la Luna se veían como si tuvieran rayas en sus cuerpos, el recorrido fue por todo el centro de la tierra y a pesar de que ellos habían iniciado su recorrido en las selvas Amazónicas el tobogán las llevo al polo norte y de allí dieron la vuelta y salieron al polo sur.
Otra característica de este extraño viaje por el
tobogán cubierto era que las personas por el solo hecho de estar dentro,
desarrollaban el don de la clarividencia y podían ver todo lo que ocurría
alrededor. Ellos vieron las piedras preciosas que ocultaban las montañas, el
petróleo, los metales, plantas que no requerían del aire para sobrevivir,
animales que vivían dentro de la tierra que les eran desconocidos, saludaron a
los topos a las lombrices y a los gusanos cuando ya se estaba terminando
este viaje fantásticos cayeron en la cuenta que en realidad estaban viajando a
través del arco iris y por eso era que se veían las rayas de colores en
sus cuerpos y al salir del túnel multicolor pudieron leer un aviso que decía:
bienvenidos a la iniciación.
Al salir continuaron su viaje y se encontraron con un
Al salir continuaron su viaje y se encontraron con un
anciano
que iba montado en una esfera de cristal, vestido con una túnica blanca,
su mirada evocaba la dulzura de la miel y su actitud era de quien esperaba a
alguien.
Este
personaje despertó en Martín una sensación de seguridad y le pregunto sin
saludarlo: porque este sitio se llama iniciación.
El
anciano se mostró muy tranquilo y respondió: aquí
están guardados todos los secretos que explican cómo se creó el universo, es un
lugar sagrado en donde se pueden encontrar todas las respuesta que los
seres humanos siempre han querido saber, pero aunque el lugar es visitado por
muchos y nada está oculto solo unos pocos ven las respuestas.
La Luna muy interesada en lo que el anciano les
estaba diciendo le pregunto: estamos en el lugar en donde se inició el mundo.
Si
soñadora blanca le respondió el anciano.
Y la llave en donde esta pregunto Martín sin dar rodeos.
Antes de responderte quiero que unas tus manos con las de la Luna, yo pondré en ellas los elementos iniciadores, los cuales les van a dar poderes muy especiales que los van a acompañar por el resto de sus vidas.
Y la llave en donde esta pregunto Martín sin dar rodeos.
Antes de responderte quiero que unas tus manos con las de la Luna, yo pondré en ellas los elementos iniciadores, los cuales les van a dar poderes muy especiales que los van a acompañar por el resto de sus vidas.
Cuando se
tomaron de las manos, vieron pasar por sus mentes, todos los momentos difíciles
que habían tenido que pasar en el viaje por los diferentes mundos, vieron a
todos aquellos amigos que les tendieron la mano y volvieron a ver todos
aquellos parajes que nunca iban a olvidar por sus bellezas.
Por ultimo como por arte de magia apareció la llave, era de oro, su resplandor y belleza compensaban todo el esfuerzo que habían hecho, se abrazaron y lloraron por la emoción del momento, le agradecieron al anciano por toda la ayuda y partieron hacia la torre para poder liberar a la niña de la luz blanca.
Por ultimo como por arte de magia apareció la llave, era de oro, su resplandor y belleza compensaban todo el esfuerzo que habían hecho, se abrazaron y lloraron por la emoción del momento, le agradecieron al anciano por toda la ayuda y partieron hacia la torre para poder liberar a la niña de la luz blanca.
Cuando
Martín y la Luna tenían en su poder las siete llaves salieron en busca de
la niña de la luz blanca.
No dejaron de hablar durante el viaje de regreso, no querían olvidar ni un solo detalle de las arriesgadas aventuras por la que tuvieron que pasar.
Martín muy triste le dijo a la Luna: Nunca me vayas a olvidar.
No dejaron de hablar durante el viaje de regreso, no querían olvidar ni un solo detalle de las arriesgadas aventuras por la que tuvieron que pasar.
Martín muy triste le dijo a la Luna: Nunca me vayas a olvidar.
Pequeño,
los verdaderos amigos nunca se olvidan, siempre de llevan en el corazón, yo
también estoy muy triste por nuestra separación, pero no olvides que
siempre en las noches de Luna llena tenemos una cita y mi más grande deseos es
que me sigas esperando como lo has hecho siempre.
!No solo te esperare cuando halla Luna llena, sino que cada noche saldré a la ventana para saludarte. En realidad los estaba rondando la nostalgia de saber que aquel viaje que tantas experiencias y lecciones de vida les habían dado, estaba llegando a su fin.
Al fin llegaron al bosque ellos estaban seguros del camino hacia el castillo, pero algo inexplicable les estaba pasando caminaban y caminaban y noavanzaban siempre llegaban a la entrada del bosque, Martín recordó que llevaba la brújula y al sacarla y ella también estaba bajo el hechizo del enemigo y solo mostraba la salida del bosque.
!No solo te esperare cuando halla Luna llena, sino que cada noche saldré a la ventana para saludarte. En realidad los estaba rondando la nostalgia de saber que aquel viaje que tantas experiencias y lecciones de vida les habían dado, estaba llegando a su fin.
Al fin llegaron al bosque ellos estaban seguros del camino hacia el castillo, pero algo inexplicable les estaba pasando caminaban y caminaban y noavanzaban siempre llegaban a la entrada del bosque, Martín recordó que llevaba la brújula y al sacarla y ella también estaba bajo el hechizo del enemigo y solo mostraba la salida del bosque.
Martín
recordó a Simón y el mapa que le había dado antes de partir, él le prometió
que nunca se iba a perder porque el mapa siempre lo iba a orientar, por suerte
el hechicero no sabía de la existencia del mapa y no lo había hechizado, y de
esta forma pudieron avanzar hasta el castillo.
Cuando visualizaron la torre se sintieron tan felices que no se percataron que los árboles se entrecruzaban formando rejas que se convirtieron en carteles en donde los prisioneros eran La Luna y Martín, los arboles eran no solo la cárcel sino también los guardianes, por más que los aventureros trataban de huir no lo podía lograr, no había un espacio por donde pasar, el hechicero no solo les había dado la orden de retenerlos sino también de dejarlos morir de hambre.
Cuando visualizaron la torre se sintieron tan felices que no se percataron que los árboles se entrecruzaban formando rejas que se convirtieron en carteles en donde los prisioneros eran La Luna y Martín, los arboles eran no solo la cárcel sino también los guardianes, por más que los aventureros trataban de huir no lo podía lograr, no había un espacio por donde pasar, el hechicero no solo les había dado la orden de retenerlos sino también de dejarlos morir de hambre.
Pasaron
varias semanas y la situación no cambiaba, Martin sin que sus prisioneros se
dieran cuenta sacaba las galletas mágicas que su madre le había dado antes de
partir y las compartía con su amiga la Luna, el
hechicero preguntaba por el estado de sus prisioneros y la respuesta siempre
era la misma, nosotros los vemos muy bien.
A la Luna
se le ocurrió un plan , enamorar a un árbol para que les ayudara a escapar, día
a día le hablaba, lo admiraba, le contaba historias, y le cantaba canciones que
más de una vez le había oído a los enamorados, cuando se dio cuenta que el
árbol estaba totalmente perdido de amor por ella, le contó todo lo que había
tenido que pasar para poder liberar a la Niña de la luz blanca, y lo
entero de los verdaderos motivos que tenía el hechicero para mantener retenida
a Abril.
El árbol
entendió que él se había equivocado al ayudarle a aquel personaje tan oscuro y
convenció a todos los árboles para que liberaran a Martín y a la Luna y estos
no solo los liberaron , sino que los acompañaron hasta la entrada del castillo.
Lo primero que vieron fue a la niña asomada en la ventana de la torre, ellos le mostraron las siete llaves y ella brincaba de alegría, entonces los aventureros muy agitados aceleraron la marcha y cuando iban a empezar a subir las escaleras en forma de caracol se encontraron de frente con el hechicero, este saco su varita e hizo desaparecer las escaleras y Martín y la Luna quedaron suspendidos en el aire, la
Lo primero que vieron fue a la niña asomada en la ventana de la torre, ellos le mostraron las siete llaves y ella brincaba de alegría, entonces los aventureros muy agitados aceleraron la marcha y cuando iban a empezar a subir las escaleras en forma de caracol se encontraron de frente con el hechicero, este saco su varita e hizo desaparecer las escaleras y Martín y la Luna quedaron suspendidos en el aire, la
Luna
proyecto sus rayos de luz para utilizarlos como escaleras, pero el hechicero
los convirtió en nubes de humo, la Luna iba a sacar su capa invisible y el
hechicero le quito el poder a la capa, el niño saco el talismán de la buena
suerte y el hechicero lo convirtió en polvo, solo les quedaba el rayo de
luz que les había dado Tauri, al sacarlo de su bolsillo el hechicero quedo
deslumbrado por la intensidad de la luz y
Ellos aprovecharon el momento para subir
agarrados de la intensa luz, hasta la puerta en donde estaba prisionera la
niña.
De nuevo
se paró enfrente de la puerta el hechicero y les dijo: yo estoy aquí para
impedirles abrir la puerta y la Luna con mucho valor le respondió y nosotros
hemos venido a liberar a la niña de la luz blanca, Martín con una voz fuerte
e intimidaste dijo: No nos iremos de aquí hasta no lograrlo.
Pues se tienen que ir o acaso prefieren que los convierta en sombras y que tengan que pasar el resto de sus vidas deambulando sin que nadie sepa quiénes son realmente.
Pues se tienen que ir o acaso prefieren que los convierta en sombras y que tengan que pasar el resto de sus vidas deambulando sin que nadie sepa quiénes son realmente.
El
silencio se apodero de la torre, los tres se miraban y sus miradas eran
desafiantes, la Luna se acercó a Martín y en secreto le dijo prefiero morir que
permitir que el mal gane la batalla, Martín aprobando
lo que su amiga le habla dicho miro al hechicero y le dijo: puedes convertirnos
en sombra y como sombras regresaremos para liberar a la niña de la luz blanca,
y quiero que sepas que ella nunca se va a casar contigo, pues en su corazón
solo hay lugar para el amor y la maldad no tiene como entrar.
El hechicero no pudo contener la rabia que
sentía por oír las palabras de aquellos valientes y salió volando con su túnica
negra para coger impulso y agredirlos, saco de su bolsillo un polvo
mágico a la vez que pronunciaba el hechizo para convertirlos en sombras.
Pero ocurrió algo inesperado, cuando aquel polvo maldito llego hasta donde estaban Martín y la Luna hizo una explosión, luego una ráfaga de luz se devolvió e impacto en el cuerpo del hechicero y lo convirtió en una sombra.
Pero ocurrió algo inesperado, cuando aquel polvo maldito llego hasta donde estaban Martín y la Luna hizo una explosión, luego una ráfaga de luz se devolvió e impacto en el cuerpo del hechicero y lo convirtió en una sombra.
Libres de
aquel malvado corrieron a abrir la puerta de la torre, una a una fueron
abriendo las cerraduras hasta lograr abrir la puerta.
Abril,
los abrazaba, daba saltos de alegría tan altos que casi tocaba el techo, sus
gritos de libertad fueron escuchados en todo el mundo de la fantasía.
Cuando la niña estaba más calmada la Luna le dijo no entiendo porque la maldición no surtió efecto.
A ustedes realmente los salvo las llaves, pues todo
Cuando la niña estaba más calmada la Luna le dijo no entiendo porque la maldición no surtió efecto.
A ustedes realmente los salvo las llaves, pues todo
aquel que
las tenga en su poder está protegido y nada le puede hacer daño, al contrario
aquel que intente hacerles algún mal, este se le va a devolver, por eso fue que
el hechicero se convirtió en una sombra.
Antes de que se marchen les quiero hacer regalo,
y es que nunca van a perder la capacidad de soñar, por lo general cuando los
seres se hacen adultos dejan de soñar y se vuelven aburridos, pero con el
regalo que les acabo de dar ustedes van a ser los seres más felices del
universo.
La niña
quería salir corriendo para hacer uso de esa libertad que había perdido,
pero acompaño a Martín hasta su casa en donde una confortable cama lo estaba
esperando para dormir y a la Luna hasta su espacio en donde la Luna
sustituta la estaba esperando para poder regresar a la casa.
Martín se
despertó al día siguiente sin estar muy seguro si todo había sido un sueño.
Espero con ansiedad la llegada de la noche y salió a la ventana a mirar a la Luna, esta al verlo le hizo un guiño y detrás de ella estaba Halley que por primera vez en su vida se despedía, en ese momento Martín entendió que todo había sido real aunque nadie se lo fuera a creer, pero él sabía que con su amiga la Luna
Espero con ansiedad la llegada de la noche y salió a la ventana a mirar a la Luna, esta al verlo le hizo un guiño y detrás de ella estaba Halley que por primera vez en su vida se despedía, en ese momento Martín entendió que todo había sido real aunque nadie se lo fuera a creer, pero él sabía que con su amiga la Luna
iba a
compartir por el resto de su vida el mundo de los sueños.
Derechos de autor número 10-459-131
cuentotrascuentotelocuento@gmail.com
Sonia Palacio






No hay comentarios:
Publicar un comentario