Martina es una niña que nació en una ciudad rodeada de montañas, ella cada mañana se levanta mira las montañas y ve como el sol se esconde en medio de ellas.
Al colegio de Martina llegó una niña nueva, Isabela, desde el momento en que se conocieron se hicieron muy amigas, les gusta jugar y salir juntas de excursión.
En uno de los paseos en bicicleta Isabela le contó a su amiga que nunca antes había conocido las montañas y esto era lo que más le gustaba de la ciudad.
Martina algo sorprendida le dijo: yo pensaba que todas las ciudades tenían montañas.
No en la ciudad en donde yo nací solo tenemos el mar y es muy bonito.
Cuéntame como es, le respondió Martina
El mar es algo muy especial, una vez que lo conoces, siempre lo llevas en tu corazón, hay mucha arena, más de la que te puedas imaginar y sobre la arena hay una cantidad muy grande de agua, es tanta que no alcanzas a ver la otra orilla,el agua es muy juguetona se mueve mucho y forma olas, que son ondas que vienen te saludan y se van, hay algunas que son mas fuertes y te pueden meter un revolcón en el agua, por eso si vives cerca del mar debes saber nadar.
El mar cambia de color, no se si es según el animo que tenga, pero he notado que si hay mucho sol y sin nubes es trasparente y podemos ver los pececitos que hay en el fondo, pero si hay tormentas es oscuro y las olas son tan fuertes que nadie se puede meter.
En el mar viven juntos peces, ballenas, delfines, tiburones, tortugas y todos están felices.
En la orilla del mar a veces hay arena que todos la llaman playa, allá van las personas, se asolean, juegan, nadan es muy divertido pasar un día en la playa.
Martina después de oír la historia de Isabela, llego a su casa y le dijo a sus papas que quería ir a conocer el mar, ellos le prometieron que la iban a llevar en sus próximas vacaciones.
La niña contaba los días que le faltaban para ir a conocer el mar, hasta que llego la fecha tan esperada, su mama ya tenia las maletas listas y su papa estaba de vacaciones, cuando Martina iba en el avión tomo la decisión de empinarse cuando estuviera parada en la playa y así poder ver la otra orilla, ella pensaba que Isabela no lo había intentado.
Desde el avion no pudo ver el mar ella miraba para todos lados y no lo pudo encontrar, luego en el carro cuando iba para el hotel en una curva se lo encontro de frente, quiso gritar pero la voz no le salia,la respiracion se le acelero y el corazon latia tan fuerte como el trote de un caballo, ella llego al hotel y salio corriendo para ponerse su vestido de baño e irse para la playa, sus papas la acompañaron, al llegar a la orilla se empino y no pudo ver la otra orilla, se subio en una piedra que había en la playa y tampoco la pudo ver, le dijo a su mama que consiguieran una silla, que ella quería ver la otra orilla, pero su mama le dijo que la iba a llevar al balcón del ultimo piso del hotel para ver si desde allá podía ver la otra orilla, pero como desde allí Martina no la pudo ver se puso muy triste y sus papas le explicaron que la tierra era redonda y por eso no podía ver la otra orilla.
La niña se quedo tranquila pero en la tarde cunado vio el atardecer se puso muy triste al ver como el mar se tragaba a su amigo el sol, su papá la trato de calmar pero no pudo y le prometió que al día siguiente el mar se lo devolvía, que solo le daba una casita para que durmiera de noche, de la misma forma que lo hacían las montañas cada dia.
Martina se levanto muy temprano y vio como el sol salía del mar, ella saltaba de alegría y despertó a sus papas para que lo vieran.
Martina paso unas vacaciones inolvidables, hizo castillos de arena en la playa, nado, saludo a las olas y le paso lo que le había dicho su amiga Isabela: a partir de ese día siempre llevaba el mar en su corazón.


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