jueves, 31 de julio de 2014

SIMÓN LA DISCIPLINA Y EL GATO

SIMÓN APRENDE DEL GATO

Simón estaba en clase con sus compañeros y la profesora llego con una gran noticia, por fin estaban abiertas las inscripciones para la maratón anual del colegio
Les contó, ademas, que el premio iba a ser un acordeón y las clases para aprenderlo a tocar.


 
 Simón a la salida de la clase se puso a conversar con su amigo Paco y le dijo: me voy a inscribir en la carrera, estoy decidido a ganarme  el acordeón, porque mi sueño es tener mi propia banda.

Paco muy serio le respondió, me da un poco de tristeza decirte que yo voy a ser el ganador, tu nunca has corrido antes, no tienes el hábito del ejercicio y no tienes opción de ganar. 


Simón no le respondió pero su corazón iba muy lastimado por las palabras de su amigo.
Al llegar a su casa se sentó al lado de  Suspiro, su gato y compañero  del alma.

Este se dio cuenta que algo le pasaba a Simón y puso esa cara, que solo el sabía poner cuando quería saber algo .
 Amigo no te veo bien, cuéntame que te pasa? Dijo el gato.
Simón  le contó todo lo que le había pasado.


!No te preocupes!
Mm...ya se que vamos a hacer.
Mi plan se reduce a dos cosas muy importantes,
la primera creer en ti y la segunda disciplina.  Yo te aseguro que  vas a ser el dueño del acordeón sin ninguna duda, si logras seguir mi plan.
 Explícame en que consiste, respondió Simón.

En primer lugar la disciplina:Todos los días a las 6 de la mañana te vas a levantar a entrenar, tienes que correr una hora diaria.
No se si tu sabías, agrego Suspiro, que nosotros los gatos somos de los animales que mas corremos en la naturaleza, y conocemos todos los trucos para ser más veloces. 
Y en segundo lugar creer en ti: que es mas importante que la disciplina, porque si tu no crees que eres capaz, es mejor que te sigas quedando dormido.
Tu lo que tenias que haber hecho, le dijo el gato, es conservar la determinación que tenias de ganar, pero solo te duro hasta que Paco te dijo que no eras capaz.
Nadie sabe de que es capaz, hasta que no lo intenta.

Simón  se prometió en ese momento, no volver a dejarse influenciar por nadie y decidió empezar el entrenamiento.



Al día siguiente hizo su primer salida a correr, Suspiro antes de empezar el entrenamiento le pregunto: Tu vas a ganar la carrera?
Si.
No te oí.
Si volvió a responder Simón con toda la fuerza de su voz , esta vez  Suspiro quedo muy satisfecho con la respuesta.
A pesar de que Simón llego muy cansado a la casa, se ducho y salió corriendo para inscribirse en la carrera.


Sus amigos se sorprendieron cuando lo vieron de primero en la fila, pero no se preocuparon, porque él no representaba una amenaza para ellos.
Simón entreno durante los tres meses antes de la carrera, día tras día a las 6 de la mañana en la compañía de Suspiro, que le fue enseñando toda
todos sus trucos y le dio la confianza para que creyera en el mismo.

Llego el día de la carrera, todos estaban muy entusiasmados y saludaron a Simón con una risa burlona en sus caras, ya que estaban convencidos que uno de ellos iba ser el vencedor.
Pero en esta oportunidad  Simón no se sintió mal, al contrario pensó: tengo ventaja sobre ellos, porque nadie se va ocupar de mí en la carrera y voy a poder poner en practica los trucos que me enseño Suspiro.



Se dio la señal de partida y todos salieron en la delantera, pero Simón iba de último muy tranquilo y seguro de lo que iba a hacer.
Cuando vio que sus amigos estaban muy cansados y faltaba pocos metros para la meta corrió como el viento, se sobrepaso a todos sus amigos y llego de primero,  ganando la carrera.


Nadie podía creer lo que había pasado, pero Suspiro se reía  de ver  como las personas a veces se llevan sorpresas por creer que son los mejores.
Pero a la vez, estaba muy orgulloso de su amo que aprendió la lección de que en la vida todo se puede si hay disciplina y confianza en uno mismo.
Y Simón se gano no solo el acordeón para montar su banda sino el respeto y la admiración de todos sus amigos.

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