viernes, 1 de agosto de 2014

EMILIA Y LAS OLIMPIADAS






            
             EMILIA Y LAS OLIMPIADAS








De todos los regalos que recibió Emilia el día de su cumpleaños, uno llamo su atención; la Lupa que le había regalado su tía Lili.
 La niña al día siguiente  se levantó, corrió al jardín de su casa, empezó a experimentar con su nuevo juguete y descubrió animales que nunca antes había visto,  conoció moscas, pulgones, larvas,  gusanos, ácaros y polillas, descubrió todo un universo gracias al lente de su nuevo juguete que tenia el poder de agrandar todo lo que se miraba a través  de el.

Entre todo lo que vio, la Mariquita fue lo que más le gustó por su  colorido, su forma de volar y  su apetito tan exagerado, la niña no se explicaba como un animal tan pequeño podía devorar tanto.

La mariquita se dio cuenta de la presencia de la niña y de la forma como la miraba, sin pensarlo dos veces le dijo: No te preocupes por mi forma de comer, nosotras  podemos devorar  hasta 5000 pulgones durante nuestra vida y no nos pasa nada y por si acaso te interesa yo me llamo Pequitas.

Y  yo me llamo Emilia, contestó la niña,  pero no solo me ha llamado la atención  tu manera de comer,  también  tu forma de volar, subes muy alto  y eres muy pequeña, mirarme a mi tan grande y no puedo volar.

Lo que pasa es que no tienes alas  pero tienes otros atributos que te permiten hacer otras cosa que yo no podría, lo mas importante es que cada uno disfrute  y sea feliz con lo que tiene. Le respondió Pequitas.

Cuéntame, que se siente cuando uno vuela? Pregunto Emilia muy emocionada.

Es una sensación maravillosa, solo se entiende  cuando la experimentas por ti misma.

Lo que voy a hacer por ti es presentarte a mis dos mejores amigos, ellos se llaman Azulín y Nubecita, los tres salimos de paseo; Azulín  es un pájaro y  lleva en su lomo a  Nubecita que es una mariposa y ella  me lleva a mi  en su abdomen, los tres  nos vamos de paseo , nos bañamos en las cascadas, nos dejamos llevar por las corrientes de aire, nos deslizamos  por las hojas de los arboles e investigamos diferentes formas de vuelos, de planear de  picadas y procuramos  divertimos mucho.

A mi me gustaría mucho verlos volar, dijo Emilia, se me ocurre que hagan unas olimpiadas de vuelo entre las aves e insectos y yo me encargo del publico, voy a invitar a todos mis amigos que van a estar felices de poderlos ver volar.

Nunca se nos había ocurrido pero me encanta la idea, me voy a encargar de invitar a todas los animales para que participen.

Rápido se propago la noticia y fueron muchas aves e insectos los que se inscribieron a las olimpiadas los premios se iban a dar por categorías de vuelo.
Por  esos días se veía volar a todos los animales, todos ensayaban su vuelos, picadas y como planear.

Al fin llego el día tan esperado, Emilia y Pequitas se  encargaron de la organización del evento, las  graderías   estaban llenas , todos los amigos de la niña estaban allí.

En la primera categoría participaron los animales mas veloces,  se presentaron  el Vencejo Cafre, el ganso con espolones, el ave fregata, el alcatraz Atlántico, el pato Semucho pico rojo,el vencejo Mongol,el vencejo real, el águila Dorada y el Halcón Peregrino.

 La carrera final fue muy reñida entre el halcón  peregrino, el águila dorada y el Vencejo Real,en el ultimo vuelo el halcón 
  Peregrino les cogió mucha ventaja y gano la competencia. Era todo un espectáculo ver su velocidad en Picada.

De los cuarenta  participantes  solo pasaron a la final el halcón peregrino, el águila dorada , el colibrí, y la mariquita. Los cuatro  estaban muy preparados, cada uno de ellos tenia sus seguidores que le hacían barra en las gradas del estadio.

 Los periódicos estaban allí para cubrir el evento, uno de los periodistas era el abuelito de Emilia: Juan, que quería estar al lado de su nieta  y de su amiga Pequitas y se fue acompañado por la abuelita Blanca, su tía Lili y Angela que era su mamá.

La competencia final fue muy emocionante, el halcón peregrino fue el  primero en llegar, seguido muy de cerca por el águila dorada y la mariquita, el colibrí llego un poco rezagado.

 Cuando llego la hora de la premiación a Pequitas le dieron la medalla del esfuerzo, por haber llegado casi a la par de los animales mas veloces del mundo, a pesar de ser  ella tan pequeña.

Todos en el estadio se pararon y la aplaudieron , Emilia aprovechó para presentarle a toda su familia, el abuelito Juan saco la foto de Pequitas en la primera pagina del periódico.

Todos los animales le tenían una sorpresa a Emilia,  unieron su fuerza y llevaron a la niña en sus alas volando por todo el estadio para que ella supiera que se siente al volar.

Este fue  uno de los días más felices en la vida de Emilia, al lado de toda su familia de sus amigos y de su mejor amiga  Pequitas.


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