miércoles, 9 de julio de 2014

CUENTO INFANTIL AMÁLIA Y SU ESFUERZO

CUENTO INFANTIL

AMALIA  Y SU ESFUERZO 


Un día Amalia, la mariposa mas querida  del bosque Amarillo, salio a dar un paseo y algo llamo su atención  en el rió, su curiosidad la hizo bajar.
Vio a un niño llamado Martín que había quedado atrapado en una piedra dentro del rió, se veía  muy asustado y al ver a Amália le dijo: Me puedes ayudar.

Ella le respondió mi fuerza es muy poca pero se volar y puedo ir en busca de ayuda.

Busca por favor a mi padre que esta en la mina, pero es muy lejos de aquí. 


!No importa le contesto Amália, voy a hacer mi mayor esfuerzo para poderte ayudar!

La mariposa antes de salir del bosque le pregunto a sus amigas las flores, en donde se encontraba la mina, y ellas le respondieron:  muy lejos de aquí,  pero ni esta respuesta la hizo desistir de ayudarle al niño.







Amália siguió volando sin parar, solo se detenía para tomar agua y poder seguir su camino, ya llevaba una hora volando y sus fuerzas se le estaban agotando.

Desde lo alto, el viento la observaba y se dijo que Mariposa tan valiente y decidida...yo le voy  ayudar!!!


Para donde vas Amália?


Necesito encontrar al papá de Martín en la mina, para que lo salve porque esta atrapado  en el río.


Solo te puedo decir que te falta  30 minutos de vuelo y creo que es demasiado para ti que eres tan pequeña, abre tus alas que yo quiero 
recompensar ese gran esfuerzo que has hecho y te llevare hasta el lugar.





Amália abrió sus alas y se dejo llevar por el viento, en solo cinco minutos llego a la mina, busco al padre del niño y le contó lo que estaba ocurriendo.

El padre se asusto mucho y solo quería salir corriendo para llegar a rescatar a su hijo.



Amália lo tranquilizo y le dijo: No Te asustes,  lo que necesitamos es estar muy tranquilos para poder solucionar el problema en el que anda Martín.


Tienes toda la razón, voy a ir por mi bicicleta y tu te vas en mi hombro para que podamos llegar pronto a donde esta Martín.


El viento les dijo: yo  quiero ayudar y les voy a dar un pequeño empujón para que lleguen mas  rápido.





En poco tiempo llegaron hasta el bosque amarillo y Amália llevo a Juan, el padre de Martín, hasta el río en donde estaba su hijo.


El padre sin pensarlo se metió al agua y pudo liberar a su hijo de la piedra que lo tenia atrapado; ambos se abrazaron y miraron a  Amália que tenia una cara de felicidad por saber que Martín estaba a salvo.


Martín le dijo: Nunca voy a olvidar la lección que me acabas de dar, tu siendo tan pequeña  lograste salvarme.

He aprendido que siempre podemos lograr todo lo que queremos si vamos de la mano de nuestro propio esfuerzo.

Amália, Martín, Juan y el viento a partir de ese día fueron unos amigos inseparables, gracias al esfuerzo que hizo la mariposa del bosque amarillo.


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