lunes, 15 de septiembre de 2014

EL NIÑO DE LAS OREJAS GRANDES

EL NIÑO DE LAS OREJAS GRANDES






Nicolás es un niño que se  siente  muy importante,  sus padres le  inculcaron  el valor de creer en el mismo.


                                 


La noche  antes de entrar al colegio cuando estaban comiendo, sus papas le dijeron: Mañana va a ser tu primer dia de colegio, vas a conocer muchos niños, algunos tranquilos como tu y otros que hacen todo lo posible para sobresalir y llamar la atención.

                              

 
Y cómo los distingo? Preguntó

       

                     
                                   
            Es muy fácil los niños tranquilos terminarán por ser tus amigos,  casi siempre los amigos que uno tiene se parecen a uno. Y los que quieren sobresalir hacen lo que sea para llamar la atención y muchas veces hacen cosas que no le gusta a los demás.

                                           

     



    Nicolás se fue para su colegio muy feliz porque iba a tener muchos amigos, al entrar a clase conoció a Alejandro y desde el primer momento se hicieron amigos.

                                 


                                    
                                    
                                      Nicolás salió al descanso con Alejandro, ellos estaban muy entretenidos hablando, cuando vieron que un grupo de niños  se estaban acercando  entonces Alejandro le dijo a Nicolas:El mas alto se llama Ramon, le encanta buscar problemas y sus amigos Mateo, José y Pablo hacen todo lo que él les diga, pues les encanta llamar la atención.
             

                                                                     


 Cuando se acercaron, todos empezaron a señalar a Nicolás y a reírse de sus orejas, y lo empezaron a llamar orejas de burro.





                                             

  Nicolás se empezo a reir tambien y les dijo: lo mejor de tener las orejas grandes es que no tengo que hacer ningún esfuerzo para llamar la atención, todos me miran.


                             


   Ramón y sus amigos no supieron que hacer, ellos estaban acostumbrados a que los niños de los que se burlaban, lloraban, se enejaban y se escondían, pero Nicolás, no se enojaba, se reía de  el mismo y además se sentía orgulloso de sus orejas.

                                  



   Nicolás llego a ser muy famoso en su colegio, porque se inventaba los mejores juegos, siempre se reía con Alejandro, y todos querían ser sus amigos.

             


   Ramón y su grupo se fueron quedando solos y los niños de los que se burlaban ya no les hacían caso, porque Nicolás les había enseñado, que lo más importante en la vida era lo que creíamos de nosotros mismos y no lo que los demás les decían. 

                                     


   Una tarde, Nicolás con varios amigos del colegio, empezaron  a jugar con globos de colores y los amigos de Ramón se unieron al grupo y este se quedó completamente solo, mirando desde lejos como todos se divertían.

                              



   Ramón un día buscó a Nicolás y le dijo que quería ser su amigo, el niño lo abrazo y le respondió: yo siempre he sido tu amigo, y en ese momento recordó las palabras de sus papás, que siempre le recalcaron que el no era sus orejas, que el era un niño muy valioso y que todos iban a querer estar con él. 

                      


Nicolás llego a ser amigo de todos los niños del colegio, todos queria estar con el niño que siempre sonreía y le ayudaba a los demás.



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